La Laguna redefine la vejez: mayores protagonistas y familias aliadas

La Laguna redefine la vejez: mayores protagonistas y familias aliadas

Recurso: El Día

El Centro de Día Aguere en San Cristóbal de La Laguna revoluciona la atención a la vejez con un modelo donde los mayores son protagonistas de su bienestar, potenciado por la activa colaboración familiar.

En San Cristóbal de La Laguna, nace una nueva forma de vivir la vejez. Un modelo en el que las personas mayores no son solo receptoras de cuidados, sino protagonistas de su propio bienestar. En el Centro de Día Aguere, este cambio se siente en cada rincón, en cada taller, en cada conversación.

Aquí, la vejez se entiende como una etapa aún llena de oportunidades, donde los lazos familiares y la innovación se combinan para construir días con propósito.

La transformación que viven hoy los centros de día no se entendería sin las familias. Son ellas quienes aportan contexto, historia, hábitos, preferencias y deseos. Son también quienes encuentran en estos recursos un alivio, pero sobre todo un punto de apoyo que les permite acompañar desde otro lugar.

Mientras recorremos las instalaciones, la directora del centro nos explica: “La familia es nuestra aliada principal. Conocer sus rutinas, sus miedos, sus gustos o incluso sus manías nos permite crear un plan de atención centrado en la persona”.

Este acompañamiento mutuo redefine por completo las dinámicas familiares, ya que el cuidado deja de ser una responsabilidad solitaria para convertirse en un proceso compartido y más humano.

En el Centro de Día Aguere, los familiares no solo están presentes como apoyo emocional, sino que participan activamente en las actividades del centro, aportando su cercanía, su historia y su vínculo afectivo. Esta implicación fortalece las relaciones intergeneracionales y enriquece cada propuesta del equipo profesional, que trabaja codo a codo con las familias para garantizar un entorno donde la seguridad, el bienestar y la compañía de los mayores sean una prioridad real. Gracias a esta colaboración constante, el centro se convierte en un espacio donde las personas mayores sienten que su mundo familiar y su entorno social conviven en armonía, creando experiencias más significativas y mejorando su calidad de vida de manera integral.