La Laguna inicia en agosto el despliegue de la iluminación navideña de 2026 para optimizar el tráfico y el comercio

La Laguna inicia en agosto el despliegue de la iluminación navideña de 2026 para optimizar el tráfico y el comercio

Recurso: El Día

El Ayuntamiento de La Laguna ha iniciado la instalación de la iluminación navideña de 2026 en pleno verano para optimizar la logística, reducir las afecciones al tráfico y potenciar el comercio local mediante una estrategia de eficiencia energética.

La planificación urbana en La Laguna ha comenzado a virar hacia el calendario invernal a pesar de las altas temperaturas estivales. Tal y como ha trascendido recientemente, el Consistorio ha iniciado las maniobras logísticas necesarias para el despliegue de la ornamentación lumínica de 2026, una infraestructura que, según los datos técnicos, superará las 3.500 piezas decorativas repartidas por el municipio.

Esta anticipación, que puede resultar contraintuitiva en pleno agosto, responde a una estrategia de optimización operativa. Según ha trasladado el área de Servicios Municipales, la ejecución de estas tareas durante los meses de menor afluencia circulatoria permite minimizar las afecciones al tráfico rodado y facilitar el despliegue de maquinaria pesada, como plataformas elevadoras, en arterias clave del casco histórico y diversos núcleos poblacionales. La intervención, que ya es visible en vías como Heraclio Sánchez o la zona de San Juan, se llevará a cabo de forma escalonada para asegurar que la infraestructura cumpla con los estándares de seguridad antes de su activación oficial.

Desde una perspectiva económica, el Ayuntamiento busca consolidar la Navidad como un motor de dinamización para el sector servicios y el comercio local. La estrategia municipal contempla una distribución descentralizada de los elementos decorativos, intentando que el impacto positivo de la campaña no se limite exclusivamente al centro, sino que alcance a los distintos barrios, adaptando la estética a la idiosincrasia de cada zona.

El modelo de gestión de este proyecto se articula a través de una concesión externa. El contrato vigente estipula que la empresa adjudicataria asume la totalidad de las fases —desde el suministro y montaje hasta el mantenimiento y posterior retirada—, lo que, según fuentes municipales, exime a las arcas públicas de sobrecostes imprevistos. Asimismo, el proyecto se alinea con las directrices de eficiencia energética actuales, priorizando el uso de tecnología LED para reducir el consumo eléctrico.

Este despliegue no solo representa un reto técnico por la magnitud de los elementos a instalar, sino que se ha consolidado como un activo turístico de primer orden para Tenerife. La capacidad de La Laguna para atraer visitantes durante el último trimestre del año depende, en gran medida, de la calidad de esta puesta en escena, un factor que el equipo de gobierno local pretende asegurar mediante una planificación rigurosa que, aunque iniciada bajo el sol del verano, tiene su horizonte puesto en la sostenibilidad y la rentabilidad económica del próximo ejercicio.