
La Laguna impulsa un proyecto de regeneración verde y agroecología en Valle Guerra
El Ayuntamiento de La Laguna colaborará con la asociación Pueblo Unido Valle Guerra para impulsar el proyecto "Aula Bioclimática y Regeneración Verde", que transformará 4.000 metros cuadrados de terreno industrial en un espacio agroecológico sostenible.
La transformación del modelo urbanístico en La Laguna ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad tras la reciente aprobación, por parte de la Junta de Gobierno local, de un acuerdo de colaboración con la Asociación Plataforma Pueblo Unido Valle Guerra. Según ha trascendido, este pacto institucional busca consolidar el proyecto denominado "Aula Bioclimática y Regeneración Verde", una iniciativa que pretende reconvertir 4.000 metros cuadrados de terreno en un espacio de uso público con vocación agroecológica.
El compromiso municipal, que se formalizará próximamente, se articula mediante una cesión de recursos materiales valorados en 9.000 euros. Esta fórmula, de carácter instrumental, permite al consistorio apoyar la intervención sin realizar transferencias monetarias directas ni comprometer partidas presupuestarias bajo la figura de subvención. El concejal de Medio Ambiente, Domingo Galván, ha calificado la propuesta como un avance positivo, dejando abierta la puerta a futuras sinergias, como la posible creación de huertos urbanos comunitarios, una tipología de equipamiento que ya cuenta con precedentes en el municipio.
El origen de esta actuación se sitúa en el proceso de diagnóstico participativo impulsado por la asociación vecinal durante la elaboración del nuevo Plan General de Ordenación (PGO). La zona elegida, un enclave de 60.000 metros cuadrados situado al final de la carretera TF-16, estuvo históricamente calificada para usos industriales, una previsión que el actual proyecto busca revertir. En este sector, ocho propietarios han cedido el uso de sus fincas en desuso para dar forma al denominado "Parque de las Huertas", un nombre que subraya la voluntad de los residentes, especialmente de los mayores, por salvaguardar el legado agrícola de la zona.
La intervención técnica, que se ejecuta desde el pasado mes de enero, contempla la rehabilitación de elementos etnográficos como atarjeas y muros de piedra, la integración de una explotación ganadera bovina existente y la creación de un bosque termófilo, junto a un humedal y un invernadero de 75 metros cuadrados. Este último, financiado por la Fundación CajaCanarias, funcionará como un aula bioclimática destinada a la formación en economía circular y adaptación climática, dirigida fundamentalmente a la población joven.
El desarrollo de los trabajos cuenta con el respaldo del voluntariado de la Asociación Pueblo Unido y de la Asociación Juvenil El Tarajal, cuyos miembros han recibido formación especializada en diseño paisajístico y restauración ambiental. Según Isabel Valencia, coordinadora de la iniciativa, el parque piloto no solo funcionará como un nodo de encuentro ciudadano, sino que se integrará en la Agenda Urbana local como un elemento clave para la mitigación del cambio climático. A través de la recuperación de espacios verdes, la mejora de la infiltración hídrica y la preservación de la biodiversidad, el proyecto aspira a reducir las islas de calor y fomentar la soberanía alimentaria, consolidando un modelo de gestión territorial que prioriza la resiliencia frente a la expansión industrial.