
Alejandro Herrera hace balance tras 16 meses al frente de la Alcaldía de La Guancha
El alcalde de La Guancha, Alejandro Herrera, hace balance de sus dieciséis meses de gestión en minoría destacando la estabilización presupuestaria y la modernización administrativa como ejes para desbloquear proyectos estratégicos pendientes.
La gestión municipal en La Guancha atraviesa un periodo de reconfiguración administrativa tras el relevo en la Alcaldía ocurrido en junio de 2025. Tal y como recoge la información publicada recientemente, el actual regidor, Alejandro Herrera (CC), ha completado dieciséis meses al frente del Consistorio tras la renuncia de su predecesor, Antonio Hernández (PP), un cambio de mando que obligó a repetir el pleno de investidura debido al equilibrio de fuerzas resultante de los comicios de 2023.
El balance de este año y medio de gobierno en minoría se centra, según el mandatario, en la estabilización de los procedimientos internos y la resolución de carencias estructurales. Uno de los ejes de actuación ha sido la normalización presupuestaria, logrando la aprobación de las cuentas de 2025 y del ejercicio en curso, superando así una etapa de prórrogas que se prolongaba desde 2022. En el ámbito de la gestión de recursos, el Ayuntamiento ha iniciado la creación de un departamento de Contratación y la incorporación de una figura de tesorería, cambios orientados a profesionalizar la administración local y agilizar la licitación de servicios.
En materia de infraestructuras y servicios básicos, el ejecutivo local destaca la inversión de 800.000 euros destinada a la red de abastecimiento de agua. Esta intervención, apoyada por fondos del Cabildo de Tenerife y el Consejo Insular de Aguas, ha permitido la implementación de sistemas de telegestión para la detección de fugas y la optimización de los depósitos, logrando estabilizar el suministro durante el periodo estival. Paralelamente, la Mancomunidad de servicios ha renovado parte de su flota de vehículos de recogida de residuos, aunque el alcalde reconoce que la escasez de personal sigue siendo un desafío operativo, agravado por la falta de una Oferta Pública de Empleo (OPE) en las últimas dos décadas.
El horizonte político del municipio está marcado por la necesidad de desbloquear proyectos de larga duración que han sufrido paralizaciones administrativas. Entre ellos, destacan la puesta en marcha del albergue municipal, la reapertura de la carretera de El Roque —actualmente en fase de actualización de proyecto tras quedar desierta una licitación previa— y la reactivación del centro cultural. Estos expedientes, que requieren una estrecha coordinación con el Cabildo insular, representan el principal reto de la administración local de cara a los siete meses restantes de mandato.
A pesar de la fragilidad numérica del gobierno en minoría, Herrera subraya la existencia de un clima de entendimiento con la oposición, lo que ha facilitado el consenso en cuestiones estratégicas. De cara al futuro, el alcalde evita confirmar su candidatura para las próximas elecciones, priorizando la ejecución de las actuaciones pendientes y la consolidación de una estructura administrativa que, según sostiene, debe trascender los ciclos electorales para garantizar la operatividad del municipio.