
El Cabildo de La Gomera se moviliza para asistir a los ciudadanos gomeros en Venezuela ante la crisis política
El Cabildo de La Gomera ha activado un protocolo de seguimiento y coordinación con el Gobierno de Canarias para asistir a los ciudadanos gomeros residentes en Venezuela ante la actual crisis política y social del país.
La crisis política y social que atraviesa Venezuela ha activado los mecanismos de respuesta institucional en las Islas Canarias, con el Cabildo de La Gomera posicionándose como uno de los actores más activos en la protección de su diáspora. Tal y como ha trascendido a través de los canales oficiales de la corporación insular, el presidente Casimiro Curbelo ha iniciado una ronda de contactos para monitorizar el impacto de la situación en los ciudadanos gomeros residentes en el país sudamericano.
La estrategia del Cabildo se articula sobre una doble vía: la interlocución directa con el tejido asociativo en el terreno y la coordinación política con el Gobierno de Canarias. En este sentido, la administración insular mantiene una comunicación fluida con la Asociación Benéfico Cultural Isla de La Gomera, una entidad que actúa como termómetro social para identificar las carencias materiales y asistenciales de las familias canarias en el exterior. Paralelamente, Curbelo ha trasladado al presidente regional, Fernando Clavijo, su disposición a integrar los recursos insulares en un plan de actuación autonómico más amplio, supeditando cualquier medida concreta a la evolución de los acontecimientos en el país caribeño.
Este despliegue responde a una realidad demográfica y sociológica profunda: la relación entre La Gomera y Venezuela trasciende lo administrativo para asentarse en un vínculo histórico de migración de ida y vuelta. La relevancia de esta comunidad para la isla no es menor, dado que gran parte de la estructura social gomera mantiene lazos familiares directos con Venezuela, lo que convierte la estabilidad del país en una cuestión de interés público local.
Desde la presidencia del Cabildo se ha enfatizado que la prioridad actual es la prudencia en el seguimiento de los hechos, manteniendo una postura de alerta ante posibles necesidades urgentes. El objetivo declarado es garantizar que, ante cualquier escenario de vulnerabilidad, la institución cuente con la capacidad operativa necesaria para ofrecer una respuesta institucional que mitigue las dificultades que atraviesan los residentes gomeros en el extranjero.