
Felipe VI cede su avión al Papa tras una avería en el vuelo de regreso a Roma
El rey Felipe VI cedió su avión oficial al papa León XIV para facilitar su regreso a Roma tras una avería técnica en la aeronave que debía trasladar al pontífice desde Tenerife.
La reciente visita apostólica del papa León XIV a España, que concluyó el pasado 12 de junio, ha dejado tras de sí una anécdota logística de notable relevancia institucional. Tal y como ha informado la cadena autonómica RTVC, el regreso del pontífice a Roma se vio alterado por una avería técnica en la aeronave de Iberia que debía trasladar a la comitiva vaticana desde el aeropuerto de Los Rodeos, en Tenerife. Este contratiempo obligó al rey Felipe VI, quien se encontraba en la isla para despedir al Papa tras su estancia en el archipiélago, a ceder su propio Falcon 900 del Ala 45 del Ejército del Aire para facilitar el retorno del sucesor de Pedro a la Ciudad Eterna.
El gesto del monarca, que fue reconocido públicamente por el propio pontífice durante el rezo del Ángelus celebrado este domingo en el Vaticano, supuso una reconfiguración imprevista de la agenda real. Mientras se gestionaba el envío de un nuevo aparato desde Madrid para su propio traslado, el jefe del Estado permaneció en la sede de la Capitanía General de Canarias, en Santa Cruz de Tenerife. Durante esta espera, que se prolongó por espacio de cuatro horas, el monarca compartió una cena de carácter privado con el teniente general Julio Salom, jefe del Mando Militar de Canarias, en la que se sirvieron platos tradicionales de la gastronomía local, incluyendo papas con costillas, piñas, mojo y quesillo, procedentes del establecimiento Casa Tomás.
Este episodio, más allá de la anécdota gastronómica, subraya la estrecha coordinación entre la Casa Real y las autoridades militares en situaciones de contingencia. La resolución del incidente permitió que la delegación vaticana, encabezada por el cardenal Robert F. Prevost, pudiera completar su viaje de regreso sin mayores dilaciones. La gratitud expresada por el Papa hacia el soberano español no solo pone de relieve la cordialidad en las relaciones diplomáticas entre ambos Estados, sino que también cierra un ciclo de cuatro viajes apostólicos marcados por una intensa agenda en Madrid, Barcelona y las islas Canarias. La gestión del contratiempo en pista, que inicialmente generó confusión entre los presentes, terminó convirtiéndose en un ejemplo de cooperación logística que ha trascendido a la opinión pública tras la confirmación oficial de los hechos por parte de la cadena canaria.