
Hackathon de FP en Santa Cruz impulsa la innovación tecnológica.
El Auditorio de Santa Cruz acogió este viernes un hackathon tecnológico con 44 alumnos de FP, organizado por Proexca y el Gobierno de Canarias, resultando ganador el equipo Kilimanjaro con un premio de 1.000 euros.
El Auditorio de Santa Cruz se llenó de ideas este viernes. Unos 44 alumnos de Formación Profesional (FP) se reunieron desde por la mañana para participar en un Hackathon tecnológico, organizado por Proexca y el Gobierno de Canarias. Los estudiantes tuvieron cinco horas para crear un prototipo tecnológico que resolviera uno de los cuatro retos propuestos y así poder ganar un premio de 1.000 euros.
Un hackathon es un evento donde varias personas se juntan, en este caso, alumnos de los IES Las Galletas, CIFP César Manrique y IES San Juan de la Rambla, para resolver un problema tecnológico lo más rápido posible, usando herramientas de informática. Lo importante es trabajar en equipo para crear un producto, servicio o idea de negocio innovadora.
Aunque los alumnos ya venían con sus grupos hechos, al llegar los mezclaron, formando nuevos equipos con nombres de montañas como Mont Blanc, Everest, Kilimanjaro, Teide, Gran Paraíso o Aneto. Así, tuvieron que colaborar con gente que no conocían desde el principio.
Para muchos, esta situación era completamente nueva. "Es una experiencia diferente para ellos", dijo Elena Guillén, profesora del IES Las Galletas, que vino con cuatro alumnos de la asignatura Itinerario personal para la empleabilidad (IPE). "Normalmente trabajan solos con el ordenador. Esto les va a ser de gran ayuda".
Los demás centros compartían esta opinión. Abraham Sánchez, profesor del IES César Manrique, vino con más alumnos: 19 chicos y chicas de los ciclos de Desarrollo de aplicaciones web y Administración de sistemas informáticos en red. "No hicimos ninguna preparación especial, son cosas que ya han aprendido en clase", comentó.
Los alumnos de Sánchez no tuvieron que ser obligados a apuntarse al Hackathon, lo hicieron por su cuenta. Él dice que no suelen haber muchas actividades fuera de clase en los ciclos de informática, y que para ellos fue como un "¡por fin podemos salir del aula!". En el IES San Juan de la Rambla pasó igual: "Nos contaron la actividad. Se animaron y quisieron venir", explicaron los profesores Arturo Jiménez y Rayco Guerra.
Pero más allá de la motivación, los profesores destacaron lo mucho que estos retos aportan a la Formación Profesional. Los cuatro están de acuerdo en que la actividad les ayuda a relacionarse, a comunicarse mejor y a poner en práctica sus ideas. Además, uno de los mayores beneficios es que mejoran sus "habilidades blandas" (soft skills), como la comunicación, el liderazgo, el trabajo en equipo y la capacidad de resolver problemas. "A veces son tímidos. Les cuesta trabajar en grupo y actividades como esta les animan a liderar, cooperar y tomar decisiones", señaló Sánchez.
El reto principal era crear prototipos tecnológicos que ayudaran a impulsar el talento canario al resto del mundo. Los proyectos tenían que cumplir varios requisitos: usar nuevas tecnologías (como Inteligencia Artificial, Big Data, realidad aumentada, videojuegos o automatización), que la solución pudiera aplicarse en otros países, que el desarrollo lo hicieran personas que viven en Canarias, y que ayudara a que los jóvenes talentos canarios eligieran las islas para desarrollar su carrera.
Había cuatro retos: posicionar a Canarias en nuevos sectores, modernizar los sectores de siempre como la agricultura o la energía, usar el turismo para generar ideas nuevas, o conectar a los jóvenes canarios con empresas de fuera. La mayoría eligió el tercer reto, que trataba sobre turismo y cómo diversificarlo.
El equipo Mont Blanc, con cuatro alumnos del IES César Manrique y uno del IES San Juan de la Rambla, eligió el primer reto. Una de sus ideas más destacadas fue una aplicación de inteligencia artificial que, usando drones, detectara incendios forestales a tiempo. "Queríamos algo útil, que se pudiera ampliar y que fuera rápido de probar", explicó uno de ellos, mientras anotaba más ideas "por si acaso".
El grupo Kilimanjaro escogió el reto 2, que buscaba modernizar los sectores tradicionales. Formado por alumnos del CIFP César Manrique y el IES San Juan de la Rambla, propusieron un "escape room" tecnológico con historias y elementos visuales muy originales. Su idea era combinar animación, aprendizaje y creatividad para crear experiencias que sirvieran para diferentes sectores.
A las dos de la tarde, los equipos empezaron a presentar sus prototipos ante el jurado, formado por Carmen Cabello (coordinadora de Emprendimiento del Gobierno de Canarias), Oswaldo Brito (presidente del Clúster Tecnológico) y Juan Luis Lorenzo (director de Marketing, Comunicación y Datos de Proexca). Después de todas las presentaciones, el equipo Kilimanjaro fue el ganador y se llevó el premio de 1.000 euros.