Juanma Villar Betancort estrena 'La partitura del cosmos', un ensayo que fusiona astrofísica y vanguardia sonora

Juanma Villar Betancort estrena 'La partitura del cosmos', un ensayo que fusiona astrofísica y vanguardia sonora

Recurso: Diario de Avisos

El cineasta Juanma Villar Betancort estrena en el TEA La partitura del cosmos, un ensayo cinematográfico que fusiona la investigación astrofísica del IAC con la experimentación sonora de la electrónica Suzanne Ciani.

La intersección entre la investigación astrofísica de vanguardia y la vanguardia sonora encuentra en el trabajo del cineasta tinerfeño Juanma Villar Betancort un nuevo punto de inflexión. Tal y como recoge la información difundida sobre su más reciente proyecto, el director de Insularia Films ha estrenado La partitura del cosmos, una pieza que se aleja de sus anteriores incursiones en el documental biográfico —como Playing Lecuona o Semilla del Son— para adentrarse en un terreno de ensayo científico-musical inédito en la cinematografía contemporánea.

La obra, que se proyecta en el TEA Tenerife Espacio de las Artes hasta el próximo domingo a las 19.00 horas, articula su narrativa a partir de la labor del astrofísico John Beckman. El proyecto traslada al lenguaje cinematográfico la investigación titulada La música de las galaxias, un estudio que el cineasta integró en su proceso creativo tras hallar en la lógica del universo un paralelismo con la obsesión compositiva de un personaje de ficción que estaba desarrollando.

El eje central de la cinta es la participación de Suzanne Ciani, figura histórica de la electrónica, quien actúa como nexo entre la rigurosidad técnica del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la creación artística. La película documenta cómo Ciani, junto a un elenco internacional que incluye a Lydia Kavina, Midori Takada y diversos músicos nacionales y canarios como Suso Saiz o Juan Belda, traduce datos astronómicos en estructuras sonoras. Este proceso, asesorado por científicos como Pere Pallé y Tariq Shahbaz, supuso un reto de guion al intentar armonizar conceptos técnicos de la astronomía con la libertad creativa de los intérpretes.

Más allá de la divulgación, la propuesta de Villar Betancort se plantea como una experiencia sensorial que recupera la antigua fascinación humana por la relación entre el orden celeste y la armonía musical. Al integrar a expertos del IAC no solo como consultores, sino como motores de la narrativa, el filme se posiciona como un ejercicio de síntesis entre dos disciplinas que, históricamente, han compartido una misma búsqueda de patrones en lo invisible. Con este estreno, el cineasta consolida una trayectoria marcada por la exploración de la pulsión creativa, esta vez desplazando el foco desde la biografía del músico hacia la propia arquitectura del universo.