
JTI reclama estabilidad fiscal para mantener su producción industrial en Canarias
La multinacional JTI reafirma su compromiso inversor en Tenerife, destacando que la estabilidad del Régimen Económico y Fiscal (REF) es fundamental para mantener la competitividad y el empleo de la industria tabaquera en Canarias.
La industria tabaquera se ha consolidado como un pilar estratégico para la economía del archipiélago, un fenómeno que, según ha expuesto recientemente la multinacional JTI, depende directamente de la seguridad jurídica y de la eficacia de los mecanismos fiscales específicos de la región. La compañía, que mantiene una planta de producción en Tenerife, ha subrayado que la viabilidad de su actividad en las islas está intrínsecamente ligada a la estabilidad del Régimen Económico y Fiscal (REF) y a la operatividad de herramientas como el Arbitrio sobre Importaciones y Entregas de Mercancías (AIEM).
El análisis de la firma, liderado por su responsable de Asuntos Regulatorios y Fiscales, Alejandra Corbera, pone de relieve cómo el marco tributario actual —en vigor desde 2015 para el Impuesto sobre las Labores del Tabaco— ha permitido que este producto se sitúe como el principal bien exportado por Canarias desde 2013. Para la empresa, el mantenimiento de estos incentivos no es solo una cuestión de competitividad frente a los fabricantes del continente, sino una necesidad operativa para compensar los sobrecostes derivados de la insularidad, tanto en el ámbito logístico como en el energético.
En términos de inversión, la trayectoria de JTI en Tenerife refleja una apuesta sostenida por la capacidad productiva local. Durante la última década, la corporación ha destinado más de 100 millones de euros a sus instalaciones tinerfeñas, con una partida adicional de 20 millones ya programada para el próximo bienio. Este despliegue de capital ha tenido un impacto directo en el mercado laboral, con la creación de más de 100 empleos directos desde 2023, sumados a la actividad indirecta que genera su cadena de valor en el territorio.
Más allá de las cifras, la estrategia de la compañía se centra en la integración del talento local como motor de competitividad. Este enfoque, que ha sido reconocido con certificaciones corporativas en materia de gestión de recursos humanos, busca consolidar una industria que no solo sea resiliente, sino que contribuya a la diversificación del modelo económico canario. La postura de la multinacional es clara: la continuidad de su presencia industrial en las islas requiere que el ecosistema fiscal y normativo se mantenga actualizado, garantizando así que las empresas con proyección global puedan sostener un arraigo real y productivo en el archipiélago.