
La periodista Carmen Rita Wong descubre sus raíces canarias tras una investigación genética
La periodista neoyorquina Carmen Rita Wong ha descubierto sus raíces canarias tras confirmar, mediante pruebas de ADN, que su padre biológico era un emigrante tinerfeño y no el hombre que su madre le atribuyó durante décadas.
La búsqueda de la identidad biológica ha dejado de ser un fenómeno circunscrito al ámbito privado para convertirse en un objeto de estudio sociológico, tal y como ilustra el caso de la periodista y docente neoyorquina Carmen Rita Wong. Según ha trascendido recientemente en diversos medios, la autora del superventas ¿Por qué no me lo dijiste? ha culminado un proceso de reconstrucción genealógica que la ha llevado desde su entorno familiar en Estados Unidos hasta el municipio tinerfeño de Candelaria, tras descubrir que su ascendencia paterna no era la que su madre le había atribuido durante cinco décadas.
El relato de Wong, colaboradora habitual de cabeceras como The New York Times y la cadena NBC, pone de relieve las limitaciones de la memoria familiar frente a la evidencia científica. Durante años, la escritora asumió que su progenitor era Peter Ting Wong, un hombre de origen taiwanés con quien su madre, la dominicana Guadalupe Altagracia, contrajo matrimonio en Nueva York. Sin embargo, la ausencia de rasgos fenotípicos asiáticos y ciertas inconsistencias en el relato materno impulsaron a la periodista a iniciar una investigación que se prolongó durante años.
El punto de inflexión se produjo tras el fallecimiento de su madre y el uso de plataformas de análisis genético como Ancestry y 23andMe. Los resultados descartaron cualquier vínculo con el este de Asia, señalando en su lugar un origen europeo y africano. La resolución del enigma llegó en 2021, cuando una coincidencia en las bases de datos de ADN permitió identificar a una sobrina biológica. Esta conexión reveló que el padre biológico de la periodista era Florencio Expósito Velázquez, un ciudadano nacido en Icod de los Vinos que emigró a Venezuela antes de establecerse en Nueva York en la década de los setenta.
Este hallazgo ha permitido a Wong establecer contacto con su familia biológica en Canarias, un proceso que culminó con un viaje a Tenerife el pasado mes de marzo. El reencuentro con su tía, Carmen Expósito, y otros parientes en la isla ha servido para cerrar un ciclo vital marcado por la incertidumbre. La historia, que ha captado la atención pública por su componente humano y su trasfondo de secretos familiares, subraya cómo la tecnología actual permite hoy desentrañar historias personales que, en otras épocas, habrían quedado sepultadas bajo el silencio.
Más allá de la anécdota, el caso de Wong es un ejemplo de la creciente tendencia de ciudadanos que, mediante la genealogía genética, deciden confrontar las narrativas impuestas por sus progenitores. La experiencia de la periodista, que ha documentado este proceso en su obra autobiográfica, refleja la complejidad de la identidad en sociedades multiculturales y el impacto emocional que supone descubrir, en la madurez, una genealogía inesperada que conecta dos puntos geográficos tan distantes como el Caribe y el archipiélago canario.