Un vuelo de Jet2 aterriza de emergencia en Oporto tras sufrir un piloto un episodio cardíaco

Un vuelo de Jet2 aterriza de emergencia en Oporto tras sufrir un piloto un episodio cardíaco

Recurso: El Día

Un vuelo de Jet2 que cubría la ruta Tenerife-Birmingham realizó un aterrizaje de emergencia en Oporto tras sufrir uno de sus pilotos un episodio cardíaco en pleno vuelo.

La seguridad aérea ha vuelto a situarse en el centro del debate tras el incidente registrado el pasado jueves en un vuelo de la aerolínea Jet2 que cubría la conexión entre Tenerife y Birmingham. Tal y como recoge el diario británico Daily Mail, la aeronave, un Airbus A321 con 220 personas a bordo, se vio obligada a alterar su plan de vuelo original para realizar un aterrizaje no programado en el aeropuerto de Oporto, en Portugal.

La maniobra, ejecutada durante la madrugada del viernes, fue motivada por una emergencia médica en cabina: uno de los pilotos sufrió un episodio cardíaco mientras el aparato sobrevolaba el espacio aéreo a una altitud superior a los 9.000 metros. Ante la gravedad del suceso, el protocolo de actuación inmediata incluyó la búsqueda de asistencia facultativa entre el pasaje, compuesto por más de dos centenares de viajeros, antes de proceder al desvío hacia la infraestructura aeroportuaria lusa.

Una vez en tierra, el facultativo afectado fue evacuado por los servicios de emergencia hacia un centro hospitalario de la ciudad para recibir tratamiento especializado. Mientras tanto, los pasajeros permanecieron confinados en la aeronave durante un periodo superior a los sesenta minutos, tiempo en el que la compañía gestionó la logística necesaria para retomar la ruta. En lugar de optar por el alojamiento en hoteles, la aerolínea movilizó a un piloto de relevo desde Manchester para completar el trayecto hasta el destino final en el Reino Unido.

Desde la perspectiva de la seguridad operacional, este tipo de contingencias pone de relieve la robustez de los protocolos de aviación civil, que exigen la presencia de dos pilotos capacitados para asumir el mando en caso de incapacitación de uno de ellos. En un comunicado oficial, la compañía aérea ha subrayado que la integridad de la operación no estuvo en riesgo en ningún momento, al tiempo que ha expresado sus disculpas por las demoras sufridas por los usuarios. Este suceso se suma a la casuística habitual de emergencias médicas en vuelo, un escenario para el que las tripulaciones reciben formación técnica y sanitaria recurrente con el fin de garantizar la respuesta más eficiente ante situaciones críticas.