
Jaime Siles, galardonado con el XXXV Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana
El poeta y catedrático valenciano Jaime Siles ha sido galardonado con el XXXV Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en reconocimiento a su rigurosa y sólida trayectoria intelectual en las letras españolas.
La concesión del XXXV Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana a Jaime Siles, tal y como ha sido comunicado por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, supone un reconocimiento a una de las trayectorias intelectuales más sólidas y rigurosas de las letras españolas actuales. Este galardón, que desde su creación en 1992 se ha consolidado como uno de los reconocimientos más prestigiosos del ámbito hispanohablante, premia en esta edición a un autor cuya obra trasciende el mero ejercicio lírico para adentrarse en terrenos donde la filología, la filosofía y la ciencia convergen.
El jurado, cuya portavocía ha recaído en Raquel Lanseros, ha puesto el foco en la capacidad del autor valenciano para dotar a sus versos de una densidad semántica inusual, donde el lenguaje no solo es un vehículo, sino el objeto mismo de estudio. Esta distinción subraya la relevancia de una voz que, desde su nacimiento en 1951, ha mantenido una coherencia inquebrantable en su exploración de la identidad humana, utilizando una arquitectura formal que bebe directamente de la tradición clásica.
Desde la presidencia de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva ha enmarcado la figura de Siles en la tradición del humanismo integral, destacando su habilidad para integrar la reflexión crítica en el hecho poético. Por su parte, el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, ha enfatizado la polivalencia de un autor que, además de su labor creativa, ha desempeñado un papel fundamental como catedrático, traductor y ensayista.
La trayectoria de Siles, que ya cuenta con el Premio Nacional de Literatura y el Premio Internacional Generación del 27, se caracteriza por una depuración estilística que se aleja de los artificios para buscar la esencia del pensamiento. Obras como Canon, Música de agua o Himnos tardíos son testimonio de un rigor intelectual que, lejos de aislarse en la academia, busca interpelar al lector sobre los fundamentos mismos de nuestra naturaleza. Con este fallo, el jurado no solo premia una carrera consolidada, sino que reivindica la vigencia de una poesía que, sin renunciar a la complejidad, se mantiene como una herramienta indispensable para comprender la realidad contemporánea.