
El buque escuela italiano Amerigo Vespucci regresa a Santa Cruz de Tenerife tras medio siglo
El buque escuela italiano Amerigo Vespucci regresa a Santa Cruz de Tenerife tras medio siglo de ausencia como parte de una histórica gira mundial de instrucción que permitirá visitas gratuitas al público.
La llegada del Amerigo Vespucci a aguas tinerfeñas, tal y como han informado diversos medios locales, supone un hito náutico de relevancia histórica para la capital insular, que no recibía a este navío desde hace medio siglo. La presencia de este buque escuela de la Marina Militar italiana en el litoral de Anaga, antes de su entrada definitiva en el puerto de Santa Cruz este jueves, no solo representa una maniobra logística adelantada, sino que refuerza los vínculos diplomáticos entre Italia y el archipiélago, bajo la supervisión del vicecónsul Gianluca Capelli Bigazzi.
Este navío, cuya construcción se remonta a 1931 en los astilleros de Castellammare di Stabia, es un testimonio vivo de la ingeniería naval de entreguerras. Su diseño, obra de Francesco Rotundi, buscaba emular la estética de los antiguos barcos de línea, como el Monarca de 1826, logrando una longevidad operativa que lo convierte en la unidad más antigua en activo de la flota italiana. La historia del buque está intrínsecamente ligada a la geopolítica del siglo XX; su gemelo, el Cristoforo Colombo, tuvo un destino dispar al ser entregado a la Unión Soviética como parte de las compensaciones derivadas del Tratado de París de 1947, operando bajo bandera soviética hasta su desguace en 1971.
Actualmente, el Amerigo Vespucci se encuentra inmerso en una ambiciosa campaña de instrucción que le llevará a recorrer más de 12.000 millas náuticas. Este periplo, que concluirá en Trieste el 12 de octubre, incluye una travesía transatlántica con paradas en Estados Unidos y Canadá. La capacidad técnica del velero, que combina una superficie vélica de 2.824 metros cuadrados con sistemas de propulsión mecánica actualizados en la década pasada, permite albergar a una dotación que alcanza las 425 personas durante los periodos de formación de los cadetes de la Academia Naval de Livorno.
Para el público general, esta escala de cinco días ofrece una oportunidad excepcional de inspeccionar una estructura de 100,5 metros de eslora forrada en teca. El Viceconsulado de Italia en Arona ha confirmado que las visitas serán gratuitas y sin necesidad de reserva previa, aunque el acceso estará supeditado a los protocolos de seguridad y a la capacidad física de la embarcación. Con este despliegue, el buque reafirma su estatus como embajador flotante de la tradición marítima italiana, manteniendo viva una singladura que combina la instrucción técnica de vanguardia con la preservación de un patrimonio naval único.