Son Latinos: cómo el primer gran festival en las Islas Canarias cambió la historia musical de las islas

Son Latinos: cómo el primer gran festival en las Islas Canarias cambió la historia musical de las islas

Recurso: El Día

A finales de los 90, en Tenerife, el festival Son Latinos reunió durante seis años consecutivos a cientos de miles de personas en conciertos gratuitos de música latinoamericana, hasta que problemas medioambientales obligaron a su cierre.

Imagínate, finales de los 90, los conciertos en la isla eran una rareza, y ni hablar de los festivales. ¡Y de repente, en Tenerife, una multitud enorme se divierte, bailando justo frente al Océano Atlántico!

Un escenario gigante en la arena, entrada gratuita – gracias al apoyo del gobierno, estrellas españolas y latinoamericanas, y además – miles de toallas y sombrillas que reservan su lugar en la playa desde la mañana.

Este formato simple, pero a gran escala, que incluso se transmitió por la televisión canaria, convirtió el sur de la isla en un epicentro de la música. Durante seis años consecutivos, Son Latinos retumbó en la playa de Las Vistas en Los Cristianos, una de las mayores fiestas musicales al aire libre de Canarias.

Todo comenzó el 29 de agosto de 1998. Los organizadores fueron Guagua Producciones, con la ayuda del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Arona. La idea era sencilla: hacer un gran festival de música latinoamericana, para que fuera "para todos los gustos", y todo gratis.

Detrás del proyecto estaba Leopoldo Mansito (su hijo, Leo Mansito, ahora organiza otros festivales, como el Granca Live Fest), con la ayuda del periodista Martín Rivero.

Además de la música, Son Latinos también tenía un programa cultural y un comité de honor. En el año 2000, lo encabezó el mismísimo José Saramago, y también se fundó el premio Son Latinos, que recibió Mario Benedetti.

En total, más de un millón de personas se descontrolaron al ritmo de los mejores éxitos españoles de aquellos años.

Pero en 2004 el festival fue cancelado. La Dirección General de Costas no dio permiso para Las Vistas, alegando que la ecología no lo permitía.

Años después, cuando quisieron recuperar el festival, volvieron a mencionar la ecología y volvieron a negarse.

Los ecologistas casi desde el principio gritaban que un concierto tan grande perjudicaba a la playa, que tiene "Bandera Azul". Montones de basura e impacto en el medio ambiente: estos problemas salieron a la luz cuando en 2014 intentaron revivir Son Latinos, pero la Dirección General de Costas no dio el visto bueno.

Son Latinos no es solo un festival, es historia. Mucho antes del Granca Live Fest, Cook Music Fest, Sunblast o WOMAD en Gran Canaria, demostró que en las islas se podía reunir a cientos de miles de personas por la música.

Durante seis años consecutivos, Las Vistas fue un lugar concurrido y divertido. Y aunque la ecología y la burocracia silenciaron el festival, su eco aún se escucha. Son Latinos fue el primer gran festival de Canarias, que abrió las puertas a todo lo que vino después.