El auge de la repostería internacional transforma la oferta gastronómica en Puerto de la Cruz

El auge de la repostería internacional transforma la oferta gastronómica en Puerto de la Cruz

Recurso: El Día

La pastelería Chiquito Rollo se consolida en Puerto de la Cruz adaptando la tendencia internacional del cinnamon roll con una oferta personalizada que ha logrado una excelente acogida en sus primeros meses de actividad.

La gastronomía dulce en Canarias atraviesa un momento de diversificación, donde las tendencias internacionales encuentran un nicho consolidado en el archipiélago. Tal y como recoge el medio local Atlántico Hoy, el municipio de Puerto de la Cruz ha visto cómo la especialización en repostería foránea se materializa en establecimientos como Chiquito Rollo, un negocio que ha logrado una valoración de cinco estrellas en las plataformas digitales tras sus primeros cuatro meses de actividad.

El fenómeno del cinnamon roll, cuya raíz cultural se sitúa en el kanelbulle sueco —una pieza de bollería tradicional que incluso cuenta con una efeméride propia cada 4 de octubre—, ha evolucionado en su adaptación tinerfeña. Mientras que la receta nórdica original se distingue por la incorporación de cardamomo y el uso de azúcar perlado en lugar de coberturas lácteas, la propuesta en la calle La Hoya, 71, se aleja de la ortodoxia escandinava para abrazar la cultura de la personalización. La oferta del local se articula mediante una base de masa fermentada que sirve de lienzo para una variedad de coberturas, entre las que destacan las versiones con galleta Lotus caramelizada y chocolate tipo Kinder, con precios que oscilan entre los tres y los cuatro euros por unidad.

Este modelo de negocio no solo responde a una demanda de consumo inmediato, sino que se integra en una oferta complementaria que incluye desde hojaldres tradicionales hasta bebidas frías, como batidos y zumos de frutas tropicales. La operativa del establecimiento, que cierra sus puertas los lunes para el descanso de su plantilla, mantiene un horario de atención al público dividido en dos franjas, de 10:00 a 13:00 y de 17:00 a 20:00 horas, de martes a domingo.

La irrupción de este tipo de locales en el tejido comercial de Puerto de la Cruz es un síntoma de la transformación que experimenta el sector de la restauración en las islas, donde la hibridación entre la repostería clásica y las modas globales de consumo se ha convertido en una estrategia efectiva para captar tanto al residente como al visitante. La alta calificación obtenida por este establecimiento en sus primeros meses de vida subraya la relevancia de la especialización en un mercado cada vez más competitivo y atento a las tendencias gastronómicas internacionales.