
Jóvenes músicos españoles triunfan en Asia con su fusión.
Un joven dúo musical ha logrado un éxito internacional sorprendente en menos de un año, fusionando flamenco y estilos modernos, y encontrando gran acogida en Asia gracias a su música instrumental y las redes sociales.
Con menos de un año de trayectoria, ya han conseguido mucho éxito, incluso fuera de España. ¿Se esperaban algo así cuando empezaron?
La verdad es que ha sido todo una sorpresa. Antes de lanzar el proyecto, estuvimos un año preparándolo y teníamos claro lo que queríamos. Ahora, estamos muy contentos con lo que estamos logrando.
Entonces, llevaban tiempo planeándolo, pero son muy jóvenes. ¿Desde cuándo se dedican a la música?
Yo tengo 25 años y Abril 23, así que sí, empezamos pronto con nuestro proyecto.
Cuando se conocieron, ¿ya sabían qué tipo de música querían hacer?
En realidad, cada uno venía de tocar estilos muy diferentes por separado. Yo estudié música clásica y luego me pasé al jazz, pero también me gusta mucho la música de cine y otros géneros; además, canto y produzco. Abril, por su parte, ha trabajado con artistas de pop y flamenco, tocó rock desde pequeña y también estuvo en una big band de jazz. Así que, cuando nos unimos, mezclamos todo. Lo que hacemos es una fusión donde el flamenco y los estilos modernos son protagonistas. Pero no fue una decisión premeditada, más bien nos hemos dejado llevar por lo que ha ido surgiendo.
Con tantas influencias, ¿tienen una línea clara al componer?
Nuestro primer EP sale el día 26 y es como un pequeño viaje por nuestro sonido, una primera toma de contacto. Todo tiene la misma estética porque lo grabamos en el mismo estudio y con las mismas herramientas. Aunque no pensamos en una historia concreta, la presentación sí tiene una narrativa similar. De hecho, nuestro siguiente trabajo, que ya estamos grabando y que será un disco completo, queremos que sea una expansión de ese universo, pero a lo grande, con colaboraciones y quizás un concepto más definido. Lo enfocaremos a un público más internacional y queremos que sea más que una simple presentación. Con este primer EP, sobre todo queríamos empezar a darle un sonido a la banda, algo decente, e ir creciendo poco a poco.
¿Y dejan espacio para la improvisación?
Nuestra música nace de la improvisación, aunque venimos de la música clásica, donde todo está muy escrito. Ahora diría que hacemos algo híbrido, que toma lo mejor de ambos mundos. En los conciertos, siempre nos gusta improvisar y que ninguno de los dos sepa qué pasará. Incluso invitamos al público a participar, porque así es como empezamos en las redes sociales.
¿Qué tocan en los directos? ¿Solo lo que ya tienen grabado o también adelantos?
Ahora mismo estamos presentando el EP completo y también algunas cosas nuevas que aún no hemos grabado. Así que, en la Semana Internacional del Jazz de La Laguna, tendremos un poco de todo.
Aunque están empezando con este proyecto, ya han tocado fuera de España, incluso en Asia. ¿Cómo surgió esa oportunidad?
Es curioso, pero diría que nos está resultando más fácil darnos a conocer fuera de España. No sabemos por qué, aunque creemos que, al ser música instrumental y no tener letras, puede llegar a cualquier parte. Además, Asia nos interesa mucho porque, a través de nuestras redes sociales (donde empezamos a darnos a conocer), descubrimos que nos seguía mucha gente de allí. Nos propusieron ir a Corea a tocar y aprovechamos para organizar una pequeña gira. Estuvimos un mes, dimos cuatro conciertos y colaboramos con bandas locales. Es algo que queremos seguir haciendo porque sentimos el cariño del público. En Tokio, por ejemplo, tocamos para 15 personas que nos seguían en redes y eran muy fans. Ellos trajeron a amigos y familiares, y al final la sala se llenó bastante. Nos hizo mucha ilusión estar en la otra punta del mundo. Así que uno de nuestros objetivos es siempre mirar hacia el extranjero.
Mencionas que Japón te interesaba incluso antes de la repercusión en redes. ¿Por qué?
Desde joven, siempre me ha atraído. Empecé a estudiar jazz con 15 años y uno de mis sueños era tocar en Tokio. Muchos de mis artistas favoritos están allí y me encanta su cultura, así que cuando surgió la oportunidad, decidimos ir a por ello.
¿La forma en que se percibe su música cambia mucho entre Japón y España?
Yo diría que sí. Los asiáticos pueden parecer una sociedad muy organizada y seria, pero eso es en su día a día, en el trabajo. Cuando van a un concierto, cambian por completo. Nos sorprendió mucho verlos soltarse y disfrutar de nuestro espectáculo, incluso más de lo que vemos en España. Diría que son un público más cálido, o al menos esa fue nuestra sensación. Incluso nos hicieron regalos. Para nosotros, lo más importante fue el cariño que recibimos.
Las redes sociales se han convertido en un gran aliado para ustedes, ¿verdad?
Este proyecto musical empezó porque Abril y yo subíamos vídeos que gustaban, y por eso seguimos. Durante un tiempo, pensamos que las redes eran solo una herramienta más para difundir nuestra música, pero nos hemos dado cuenta de que son una de las plataformas más importantes que tenemos. No lo son todo, también necesitamos un buen equipo, pero estamos muy contentos porque las redes sociales son un canal directo con el público, que al final también es una parte clave de este proyecto.