Inicia una huelga indefinida en las torres de control de Saerco en Tenerife

Inicia una huelga indefinida en las torres de control de Saerco en Tenerife

Recurso: El Día

Una huelga indefinida en las torres de control gestionadas por Saerco amenaza la operativa aérea en los aeropuertos de Tenerife ante la falta de acuerdo laboral entre los sindicatos y la empresa.

La estabilidad del tráfico aéreo en la provincia de Santa Cruz de Tenerife se enfrenta a una prueba de resistencia desde la pasada medianoche. Tal y como recogen las informaciones difundidas sobre el conflicto laboral en el sector, el inicio de una huelga indefinida en las torres de control gestionadas por la empresa Saerco amenaza con alterar la operativa habitual en los aeropuertos tinerfeños, donde la compañía presta sus servicios.

El origen de esta movilización, impulsada por la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) y Comisiones Obreras (CCOO), radica en una profunda discrepancia sobre el modelo de gestión de los recursos humanos. Los representantes de los trabajadores han trasladado su malestar ante lo que consideran una precariedad estructural, exigiendo medidas concretas que garanticen una mayor robustez en las plantillas, el cumplimiento estricto de los periodos de descanso y una organización de turnos que, a su juicio, resulta indispensable para blindar la seguridad en las operaciones aéreas.

A pesar de que Aena ha garantizado la activación de los servicios mínimos para mitigar el impacto sobre los usuarios, la incertidumbre se mantiene ante la ausencia de una hoja de ruta que permita desconvocar los paros. El conflicto ha escalado hasta el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), instancia a la que han acudido los sindicatos tras constatar la esterilidad de las mesas de negociación previas con la empresa concesionaria. La falta de un punto de encuentro entre las partes sugiere que las complicaciones operativas podrían prolongarse en el tiempo, afectando a la conectividad de las islas.

Ante este escenario, las asociaciones de defensa del consumidor han instado a los viajeros a extremar la precaución. La recomendación principal pasa por monitorizar de forma constante las actualizaciones de las aerolíneas y adelantar la llegada a las terminales, con el fin de minimizar los perjuicios derivados de posibles retrasos o cancelaciones. Este episodio pone de relieve, una vez más, la complejidad de la gestión del espacio aéreo en manos privadas y la fragilidad de un sistema que, ante cualquier desajuste laboral, traslada sus consecuencias directas a la movilidad de los pasajeros.