
El IGN registra un repunte de actividad sísmica en Tenerife y el archipiélago canario
El Instituto Geográfico Nacional ha registrado siete eventos sísmicos en el archipiélago canario durante los últimos días, destacando una mayor actividad en la isla de Tenerife y un sismo de magnitud 2.6 en El Hierro.
La actividad sísmica en el archipiélago canario ha experimentado un repunte durante los últimos días, una dinámica que, según los datos publicados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), se ha concentrado especialmente en la isla de Tenerife. Este organismo oficial ha contabilizado un total de siete eventos telúricos en la región desde el inicio de la semana, una cifra que pone de relieve la constante vigilancia geológica a la que está sometida la zona debido a su naturaleza volcánica.
La jornada de este miércoles ha sumado dos nuevos episodios a este balance semanal. El primero de ellos se detectó a las 04:07 horas en el municipio de Arico, con un hipocentro situado a 23 kilómetros de profundidad. Poco después, a las 05:20 horas, los sismógrafos detectaron un segundo movimiento en Guía de Isora, esta vez a una cota de 12 kilómetros. Ambos registros se enmarcan dentro de los parámetros de seguimiento habituales del IGN, que prioriza la monitorización de aquellos fenómenos que alcanzan una magnitud igual o superior a 1.5 o que, por sus características, son percibidos por la ciudadanía.
El análisis de la actividad reciente revela una distribución dispersa por el territorio insular y sus aguas circundantes. Además de los eventos tinerfeños, la red de vigilancia ha detectado movimientos en La Palma, El Hierro y en diversas áreas del océano Atlántico. Entre los registros de los días previos, destaca el sismo ocurrido al sur de El Pinar, en la isla de El Hierro, que con una magnitud de 2.6 se posiciona como el evento de mayor intensidad de este periodo.
La recurrencia de estos fenómenos es un recordatorio de la compleja geodinámica de las Islas Canarias, un territorio donde la interacción entre las placas tectónicas y el vulcanismo activo exige una observación técnica permanente. La sucesión de estos siete eventos en apenas unos días —que incluyen localizaciones en el entorno marítimo entre Tenerife y Gran Canaria, así como al norte de la isla tinerfeña y en las inmediaciones de la Villa de Mazo— forma parte de la sismicidad de fondo característica de un archipiélago cuya estructura geológica permanece en constante evolución.