Hallan un trasmallo ilegal en la playa de Las Teresitas con especies protegidas atrapadas

Hallan un trasmallo ilegal en la playa de Las Teresitas con especies protegidas atrapadas

Recurso: El Día

La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife investiga la aparición de un trasmallo ilegal en la playa de Las Teresitas que puso en peligro a varias especies protegidas, entre ellas un angelote, cuya liberación fue posible gracias a una operación de rescate coordinada.

La irrupción de artes de pesca ilegales en espacios protegidos vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los ecosistemas marinos en Canarias. Tal y como recoge la información difundida en las últimas horas, un bañista localizó ayer un trasmallo de considerables dimensiones —estimado entre cuarenta y sesenta metros de longitud— en el lecho marino de la playa de Las Teresitas, en Santa Cruz de Tenerife. El hallazgo, situado a una profundidad de entre ocho y diez metros cerca del dique de contención, ha motivado la apertura de una investigación por parte de la Policía Local para identificar a los autores de esta práctica furtiva, que se sospecha pudo llevarse a cabo durante la madrugada para eludir la vigilancia.

La gravedad del suceso trasciende la mera infracción administrativa, dado que el área afectada constituye un enclave de especial relevancia biológica. Las Teresitas alberga un criadero de angelotes (Squatina squatina), una especie de tiburón catalogada en situación crítica y sujeta a estrictos protocolos de protección internacional. La intervención coordinada de los servicios de emergencia —que incluyó al Grupo Operativo y el Servicio de Anaga de la Policía Local, el Grupo Subacuático de Bomberos de Tenerife, efectivos de Cruz Roja y especialistas del centro de recuperación de fauna de La Tahonilla— permitió rescatar con vida a un angelote y cuatro chuchos amarillos que habían quedado atrapados en la red.

El uso de trasmallos, redes de enmalle que se fijan al fondo mediante lastres, está terminantemente prohibido en esta zona del litoral tinerfeño debido a su carácter indiscriminado. Este tipo de aparejos no solo contraviene la normativa pesquera vigente, sino que representa una amenaza directa para la biodiversidad local, al no permitir la selección de especies y comprometer la supervivencia de ejemplares protegidos. Las autoridades no descartan que este episodio sea parte de una actividad recurrente, lo que ha intensificado la preocupación sobre la vigilancia de las zonas de cría frente a la presión de la pesca ilegal. La liberación de los cinco ejemplares capturados ha sido el único desenlace positivo de una jornada que subraya la necesidad de reforzar la protección activa en los puntos más sensibles de la costa santacrucera.