El IGN descarta riesgo volcánico en Tenerife tras registrar una serie de sismos de baja intensidad

El IGN descarta riesgo volcánico en Tenerife tras registrar una serie de sismos de baja intensidad

Recurso: El Día

El Instituto Geográfico Nacional ha confirmado que la reciente serie de sismos registrados en Tenerife se mantiene dentro de los parámetros de normalidad, descartando cualquier riesgo volcánico inminente para la isla.

La reciente serie de movimientos telúricos registrados en el subsuelo de Tenerife no supone, a día de hoy, una alteración en los niveles de riesgo volcánico para la isla, según los datos técnicos difundidos por el Instituto Geográfico Nacional (IGN). La institución, encargada de la vigilancia sismológica en el territorio nacional, ha confirmado que la actividad detectada en el último día se mantiene dentro de los parámetros de normalidad observados en episodios precedentes.

El análisis técnico revela una sucesión de 63 eventos sísmicos, de los cuales 27 han sido localizados con precisión por los sistemas de monitorización. Estos fenómenos, clasificados como sismos híbridos de baja frecuencia, se han concentrado en el sector occidental de la caldera de Las Cañadas del Teide. La profundidad de los hipocentros oscila entre los 7 y los 25 kilómetros, con una intensidad máxima de 1,4 en la escala mbLg, lo que explica que ninguno de los temblores haya sido percibido por la ciudadanía.

El episodio más prolongado tuvo lugar este jueves, extendiéndose desde las 10:44 hasta las 11:05 horas, al que siguieron otros pulsos intermitentes hasta la mañana del viernes. A diferencia de los terremotos de origen tectónico convencional, estos eventos híbridos son recurrentes en la zona, aunque el IGN ha subrayado que la energía liberada en esta ocasión es inferior a la registrada en meses anteriores. Asimismo, los expertos han descartado la existencia de un patrón de comportamiento cíclico o agrupado en familias, lo que refuerza la tesis de que no existe una amenaza de erupción inminente a corto o medio plazo.

Este tipo de actividad sismovolcánica es objeto de un seguimiento constante por parte de las autoridades científicas, dado que el Teide es un sistema volcánico activo. La monitorización continua permite diferenciar entre la sismicidad de fondo —propia de un sistema hidrotermal o de reajustes magmáticos profundos— y las señales precursoras de una reactivación eruptiva, las cuales, según el informe actual, no se han manifestado. La estabilidad del semáforo volcánico se mantiene, por tanto, sin cambios, garantizando la tranquilidad de la población residente y visitante.