El IGN confirma que la reciente actividad sísmica en Tenerife no altera el nivel de riesgo volcánico

El IGN confirma que la reciente actividad sísmica en Tenerife no altera el nivel de riesgo volcánico

Recurso: El Día

El Instituto Geográfico Nacional confirma que la reciente actividad sísmica registrada en Tenerife se mantiene dentro de los parámetros habituales y no supone un incremento en el riesgo volcánico para la isla.

La reciente actividad sísmica registrada en Tenerife no supone, a día de hoy, una alteración en los niveles de riesgo volcánico para la isla, según los datos técnicos difundidos por el Instituto Geográfico Nacional (IGN). El organismo estatal ha confirmado la detección de dos focos de actividad diferenciados durante el pasado fin de semana y la madrugada del lunes, un fenómeno que, si bien requiere vigilancia constante, se enmarca dentro de la dinámica habitual de un sistema volcánico activo.

El primero de los episodios tuvo lugar el sábado 11 de abril en las inmediaciones de Izaña. En este punto, los sensores del IGN captaron una serie de 16 movimientos sísmicos, de los cuales 11 fueron objeto de una localización precisa. Estos sismos, clasificados como de naturaleza volcano-tectónica, presentaron magnitudes situadas en el rango de 1,0 a 1,9 mbLg y se originaron a profundidades de entre 3 y 10 kilómetros. Esta tipología de eventos guarda una estrecha similitud con los registros observados en el mismo sector durante el periodo comprendido entre mayo y noviembre de 2025.

De forma paralela, el sistema de monitorización detectó una segunda señal sismo-volcánica durante la madrugada del lunes, concretamente entre las 00:10 y las 00:30 horas, en el área occidental de Las Cañadas del Teide. En este caso, el registro técnico incluyó dos pulsos de baja frecuencia —denominados eventos LP— y diversos sismos híbridos de escasa magnitud. Aunque el sistema automatizado identificó 38 eventos, la complejidad de las señales permitió la localización manual de solo tres de ellos, situándolos a una profundidad de entre 12 y 13 kilómetros.

Desde el IGN se ha enfatizado que la población no ha percibido ninguno de estos movimientos, dada su baja intensidad. Asimismo, los expertos subrayan que la presencia de eventos híbridos y señales de largo periodo no constituye un indicador de una erupción inminente, descartando cualquier incremento del peligro a corto o medio plazo. No obstante, el instituto técnico ha precisado que, debido a la reducida amplitud de las ondas registradas, las cifras relativas a la magnitud, profundidad y número total de eventos mantienen un carácter provisional, sujeto a futuras revisiones conforme se procese la información recabada por la red de vigilancia.