El IGN registra una serie de sismos de baja intensidad en Tenerife y sus aguas cercanas

El IGN registra una serie de sismos de baja intensidad en Tenerife y sus aguas cercanas

Recurso: El Día

El Instituto Geográfico Nacional registra una serie de sismos de baja intensidad en Tenerife y en el canal marítimo entre esta isla y Gran Canaria, manteniendo una vigilancia constante sobre la actividad geológica del archipiélago.

La recurrencia de pequeños eventos telúricos en el archipiélago canario ha vuelto a situar el foco en la dinámica geológica de la región, tras una serie de registros técnicos recopilados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN). Según los datos facilitados por este organismo, la actividad sísmica reciente se ha concentrado especialmente en el entorno de Guía de Isora, en Tenerife, donde se han contabilizado cuatro eventos en apenas 48 horas, sumados a otros dos movimientos detectados en el canal marítimo que separa esta isla de Gran Canaria.

El análisis de estos datos revela una sismicidad de baja intensidad, una constante en el seguimiento científico que se realiza sobre las islas. En el caso específico de Guía de Isora, el IGN ha documentado una secuencia que comenzó la noche del martes con un sismo a 18 kilómetros de profundidad, seguido de otro el miércoles a las 10:13 horas, con una magnitud de 1,6 y un hipocentro a 14 kilómetros. La actividad se intensificó este jueves con dos réplicas de magnitud 1,9: la primera, a las 6:36 horas, se localizó a 41 kilómetros de profundidad al norte del municipio, mientras que la segunda, a las 7:50 horas, tuvo lugar al oeste, a una cota de 35 kilómetros.

Paralelamente, el IGN ha monitorizado otros dos episodios en el lecho oceánico entre Tenerife y Gran Canaria durante la jornada del miércoles. El primero, de magnitud 2,1, se situó a 10 kilómetros bajo el nivel del mar, mientras que el segundo, registrado a las 21:07 horas, alcanzó una magnitud de 2,3 a una profundidad de 16 kilómetros.

Este tipo de fenómenos, característicos de una zona volcánicamente activa, son objeto de una vigilancia constante a través de la red de estaciones de medición desplegada por el IGN. La mayoría de estos movimientos resultan imperceptibles para la ciudadanía, siendo detectados exclusivamente por la instrumentación científica. No obstante, la frecuencia de estos eventos subraya la importancia de mantener los protocolos de observación geofísica, dado que la percepción de los mismos por parte de la población depende de variables críticas como la profundidad del foco, la magnitud y la proximidad a los núcleos urbanos, factores que los expertos evalúan de manera ininterrumpida para garantizar la seguridad y el conocimiento preciso de la evolución geológica del archipiélago.