
El IGN registra una serie de sismos de baja magnitud en Canarias dentro de la normalidad geológica
El Instituto Geográfico Nacional ha registrado una serie de sismos de baja magnitud en el archipiélago canario, los cuales los expertos enmarcan dentro de la actividad geodinámica habitual de la región.
La vigilancia geológica sobre el archipiélago canario ha arrojado datos de interés en las últimas 72 horas, periodo en el que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha documentado una sucesión de eventos sísmicos de escasa relevancia energética. Lejos de suponer una anomalía, los especialistas en vulcanología y tectónica insular enmarcan estos registros dentro de la dinámica habitual de una región caracterizada por su compleja estructura geodinámica, donde la monitorización constante es la herramienta fundamental para el control de la estabilidad del subsuelo.
El análisis de los datos proporcionados por el organismo oficial revela una actividad distribuida tanto en el medio marino como en puntos específicos de la geografía insular de Tenerife. Entre los episodios más destacados por su magnitud, el IGN sitúa un movimiento de 2.7 mbLg ocurrido la noche del jueves 18 de junio a las 21:13, con un hipocentro a 36 kilómetros de profundidad bajo el lecho oceánico. A este le sigue, en orden de intensidad, un registro de 2.6 mbLg detectado esa misma mañana, a las 11:01, cuya particularidad reside en su escasa profundidad, situada en la cota cero. La serie se completa con un evento más reciente, acaecido este viernes 19 de junio a las 00:33, con una magnitud de 2.5 mbLg y una profundidad de 34 kilómetros en el área denominada 'Atlántico-Canarias'.
El resto de las oscilaciones detectadas por las redes de sensores han mantenido valores contenidos, oscilando entre 1.6 y 2.4 mbLg. La distribución geográfica de estos fenómenos abarca tanto las aguas situadas entre las islas de Gran Canaria y Tenerife como el sector septentrional del archipiélago, además de pequeños ajustes tectónicos registrados en el interior de la isla tinerfeña.
La recurrencia de estos sismos, que en su mayoría pasan inadvertidos para la población debido a su baja energía y profundidad, constituye un recordatorio de la naturaleza volcánica activa de las Islas Canarias. La comunidad científica insiste en que este comportamiento es coherente con los modelos de seguimiento sismovolcánico establecidos, los cuales permiten diferenciar entre la sismicidad de fondo —propia de un entorno geológicamente vivo— y cualquier señal que pudiera indicar un cambio en el estado de reposo del sistema. En este sentido, la transparencia en la difusión de estos catálogos por parte del IGN refuerza la capacidad de respuesta y el conocimiento técnico sobre los procesos que modelan el territorio canario.