
El IGN registra tres sismos de baja intensidad en Canarias este lunes
El Instituto Geográfico Nacional ha registrado este lunes tres sismos de baja intensidad en las islas de Tenerife, Fuerteventura y el canal marítimo entre Gran Canaria y Tenerife, dentro de la actividad geológica habitual del archipiélago.
La actividad geológica en el archipiélago canario ha vuelto a manifestarse este lunes 27 de julio, jornada en la que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha contabilizado tres eventos sísmicos de intensidad reducida. Estos fenómenos, que se enmarcan dentro de la dinámica habitual de una región caracterizada por su naturaleza volcánica, subrayan la importancia de la red de vigilancia instrumental que opera de forma ininterrumpida en las islas para el monitoreo de la corteza terrestre.
El primero de los registros tuvo lugar a las 03:23 horas en Granadilla de Abona, en el sureste de Tenerife, con una magnitud de 1,5 y un hipocentro situado a 16 kilómetros de profundidad. Posteriormente, a las 06:00 horas, los sensores detectaron un movimiento de mayor intensidad, cifrado en 2,2 de magnitud, con epicentro al noroeste de Fuerteventura y una profundidad de 8 kilómetros. Finalmente, la secuencia se completó a las 08:05 horas con un sismo de 1,7 de magnitud localizado en el canal marítimo que separa las islas de Gran Canaria y Tenerife.
Desde una perspectiva técnica, la recurrencia de estos episodios es una constante en el territorio canario. La mayoría de estos movimientos telúricos presentan una magnitud tan tenue que resultan imperceptibles para la ciudadanía, siendo detectables únicamente a través de la instrumentación científica desplegada por el IGN. Este organismo mantiene un seguimiento constante de la sismicidad regional, un protocolo esencial no solo para la recopilación de datos científicos, sino para la gestión preventiva del riesgo en un entorno geológico donde la actividad volcánica es el factor determinante de su configuración física. La capacidad de análisis en tiempo real permite diferenciar estos eventos rutinarios de cualquier anomalía que pudiera requerir una respuesta institucional distinta, garantizando así la seguridad y la información precisa a la población.