
Celgán prepara su regreso al mercado canario tras la adquisición de la marca por Agustín Adasat Rodríguez
La marca Celgán prepara su regreso al mercado canario bajo la gestión de Agustín Adasat Rodríguez Domínguez, logrando una notable movilización digital tras recuperar sus derechos de explotación y diseños originales.
El posible retorno de Celgán al mercado canario ha trascendido el ámbito empresarial para convertirse en un fenómeno de movilización digital. Tal y como ha trascendido a través de los canales oficiales de la marca, la firma ha logrado congregar a más de 18.000 seguidores en Instagram, una cifra que evidencia la vigencia de su valor sentimental en el archipiélago. Como gesto de gratitud hacia esta audiencia, la empresa ha organizado un sorteo de diez prendas conmemorativas, desvinculándose de las dinámicas promocionales tradicionales basadas en el canje de envases, en favor de una estrategia adaptada a los nuevos ecosistemas de comunicación.
Este movimiento es la primera acción pública tras la adquisición de los activos intangibles de la marca por parte del empresario Agustín Adasat Rodríguez Domínguez. La operación, formalizada en octubre de 2025 en el marco del proceso concursal de José Sánchez Peñate, ha permitido recuperar la titularidad del nombre, los derechos de explotación en el ámbito nacional y comunitario, así como el catálogo de diseños originales. El nuevo propietario, vinculado familiarmente a la trayectoria de las antiguas plantas de Tío Pino y Los Baldíos, ha impulsado este proyecto bajo el lema "Toca intentarlo", aunque todavía se encuentra en fase de definición el modelo de producción y la localización de las futuras instalaciones.
La relevancia de este anuncio radica en la carga histórica de una enseña que, desde su fundación en 1962 como Central Lechera de Tenerife y su posterior evolución bajo el nombre Celgán a finales de los años ochenta, se convirtió en un pilar del consumo local. La interrupción de su actividad tras la crisis financiera del grupo Sánchez Peñate en 2021 dejó un vacío en el mercado que ahora, bajo una nueva gestión, busca ser cubierto. La expectación generada por la posible vuelta de productos emblemáticos, como sus batidos, natillas y el característico yogur líquido de leche y canela, sitúa a la marca ante el reto de transformar este respaldo digital en una realidad industrial y comercial tangible.