
Conflicto en Icod por el ruido de Deslenguadas
Vecinos de Icod de los Vinos exigen al Ayuntamiento una solución al ruido de la murga Deslenguadas, que lleva años perturbando su descanso sin que las denuncias prosperen.
Los vecinos de una urbanización de adosados en Icod de los Vinos están hartos del ruido que provocan los ensayos de la murga Deslenguadas. Aseguran que les impide dormir y descansar, y se quejan de que el Ayuntamiento no ha solucionado el problema, a pesar de llevar años presentando denuncias.
Esta murga femenina, que participa en el Carnaval de Icod, ensaya en el mismo lugar desde 2004: la antigua escuela unitaria de La Mancha. Su presidenta, Alejandra Pérez Montes de Oca, recuerda que la urbanización de adosados ni siquiera existía cuando ellas ya estaban allí.
Aun así, Pérez insiste en que su intención es "convivir en paz y armonía". "No queremos molestar a nadie. Solo queremos vivir el Carnaval, conciliarlo y que los vecinos estén tranquilos, como antes", asegura.
Un vecino, que prefiere no dar su nombre, cuenta que trabaja en Aguamansa (La Orotava) y debe levantarse a las 5:45 de la mañana para entrar a las siete. "Si hay ensayo de la murga, solo duermo unas cinco horas", lamenta. Lleva dos años viviendo en la urbanización. Explica que los ensayos terminan sobre las once de la noche, pero "luego salen a la calle gritando". A pesar de estar a solo 100 o 200 metros del local, el ruido es tan fuerte que, cuando llaman a la Policía Local, les dicen que también reciben quejas de Santa Bárbara, a dos kilómetros de distancia.
Otro residente anónimo califica la situación de "insoportable". "Ya tenemos problemas de salud, parece que la murga está dentro de mi salón", dice. Y añade: "El ruido de la batería es bestial". Él vive en la urbanización desde hace seis años.
Este mismo vecino relata que hace unos meses intentó hablar con la murga. "Me acerqué de buenas maneras, sobre las diez de la noche, y les propuse si al menos podían cerrar las ventanas. Les expliqué que me levanto a las cinco y media para trabajar y mi hija, de cinco años, va al colegio", cuenta. Sin embargo, la respuesta de las murgueras fue "altanera": le dijeron que no tenían por qué cerrar nada y que contaban con permiso del Ayuntamiento para hacer lo que quisieran.
Desde el gobierno municipal, explican que están preparando nuevos locales para todos los grupos de carnaval. "En el caso de Deslenguadas, aún no ha llegado el momento de su traslado, pero se está trabajando para que ocurra", señalan.
Por su parte, la murga Deslenguadas también ha denunciado coacciones e intimidación. Su presidenta afirma que "algún vecino, concretamente de ese edificio, parece que nos está declarando la guerra". Habla de pintadas y de que les lanzan "algo parecido a piedras en las ventanas". "Estamos cumpliendo la normativa, pero aun así, nos siguen molestando y no entendemos por qué", concluye.