
Icod de los Vinos refuerza la conservación del Drago con más fondos desde 2025.
Icod de los Vinos reforzará la preservación del Drago, su emblemático Monumento Nacional, con un aumento significativo del presupuesto de conservación a partir de 2025.
Icod de los Vinos ha intensificado su compromiso con la preservación del emblemático Drago, un ejemplar de Dracaena Draco declarado Monumento Nacional en 1917 y símbolo de Tenerife. Según adelanta el Ayuntamiento de Icod de los Vinos, a partir de 2025 se implementará un incremento significativo en la partida presupuestaria destinada a su conservación y mantenimiento, una medida que se enmarca en el plan de actuación, inversión y financiación de Icodtesa, la empresa gestora del árbol y su entorno. Esta decisión subraya una estrategia renovada para asegurar la longevidad de este icono botánico, cuya historia se remonta a más de 800 años.
La actual estabilidad del Drago contrasta con un pasado marcado por periodos de vulnerabilidad. En 1924, el terreno circundante al árbol fue utilizado como vertedero, y décadas posteriores registraron actos vandálicos, incluyendo un incendio en su tronco en 1983. Este incidente fue un punto de inflexión, impulsando al entonces alcalde, Carmelo Méndez Quintero, a solicitar la evaluación del doctor en Ciencias Biológicas Juan Alberto Rodríguez. Su diagnóstico, que alertaba sobre el precario estado de salud del drago, llevó a la contratación del científico estadounidense Kenneth Allen.
Las recomendaciones de Allen fueron determinantes: propuso la eliminación de la carretera adyacente, la mejora del entorno mediante la retirada de suelo compactado, la corrección del exceso de humedad interna —causante de putrefacción y derivada del riego de jardines anexos, ya que los dragos subsisten con agua de lluvia— y el estudio de una estructura de soporte interna. Con el respaldo del entonces presidente de Canarias, Jerónimo Saavedra, se desvió la carretera y se concibió el Parque del Drago, un espacio de tres hectáreas que hoy recrea un hábitat natural para el árbol y ofrece un recorrido por la biodiversidad local, incluyendo senderos, señalización botánica y elementos históricos como el callejón del Molino y el barranco Caforiño.
Gerardo Rizo, concejal de Turismo y responsable de Icodtesa, enfatiza la trascendencia de las decisiones políticas adoptadas en la década de los ochenta y la posterior creación del parque para la recuperación del drago. En la actualidad, Juan Manuel Luis Zamora, ingeniero técnico agrícola, lidera el equipo de conservación diaria, asesorado por un comité técnico. Zamora, reconocido experto en dragos —recientemente consultado por el Ayuntamiento de Los Realejos tras la caída de un ejemplar en San Francisco—, confirma que el Drago de Icod de los Vinos presenta un estado general estable, acorde con su avanzada edad.
El Plan de Mantenimiento anual incluye inspecciones técnicas mensuales, tratamientos fitosanitarios cuando son necesarios, labores de mantenimiento de copa, revisión periódica de cavidades y control de humedad interna, así como la protección de su sistema radicular mediante el control de visitantes y el cuidado de la zona de protección del suelo. El aumento presupuestario permitirá la aplicación de nuevas técnicas de arboricultura especializada para árboles monumentales, estudios con drones y la reciente instalación de sensores para medir la fuerza del viento. Próximamente, se llevará a cabo un estudio de resistencia de su estructura, consolidando así un modelo de gestión que busca asegurar la pervivencia de este patrimonio natural para futuras generaciones.