
La helisuperficie del HUC consolida su papel clave en la atención de emergencias sanitarias en Canarias
La helisuperficie del Hospital Universitario de Canarias consolidó su operatividad en 2025 con 237 operaciones de aeronaves medicalizadas, destacando su papel crucial en la atención urgente de patologías cardiovasculares y el traslado de pacientes desde las islas no capitalinas.
La operatividad de la helisuperficie del Hospital Universitario de Canarias (HUC) se ha consolidado como un eslabón crítico en la red de asistencia sanitaria del archipiélago, según los datos facilitados recientemente por la Consejería de Sanidad. La infraestructura, diseñada para minimizar los tiempos de transferencia en situaciones críticas, registró un total de 237 operaciones de aeronaves medicalizadas del Servicio de Urgencias Canario (SUC) a lo largo del ejercicio 2025, una tendencia que mantiene su ritmo durante el presente año, con 99 aterrizajes contabilizados únicamente en el primer semestre de 2026.
El análisis de la actividad asistencial revela que la patología cardiovascular constituye el principal motivo de estas evacuaciones aéreas. De los casos atendidos el pasado año, 57 pacientes fueron derivados directamente al servicio de Cardiología, mientras que otros 45 requirieron ingreso inmediato en el área de Urgencias. Esta capacidad de respuesta rápida es fundamental en un territorio fragmentado como el canario, donde la orografía y la dispersión geográfica obligan a una logística de transporte sanitario altamente especializada. De hecho, cerca del 80% de los traslados tuvieron su origen en las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro, aunque el dispositivo también cubrió emergencias en Tenerife y, de manera puntual, en Gran Canaria.
Más allá de la recepción de pacientes, el helipuerto cumple una función logística esencial, habiendo gestionado 21 operaciones adicionales destinadas al traslado de enfermos hacia otros centros o al transporte de órganos para trasplantes. La distribución mensual de esta actividad mostró una mayor intensidad durante el periodo estival, con agosto a la cabeza (24 aterrizajes), seguido de junio y abril, mientras que los meses de febrero y diciembre registraron la menor afluencia, con once operaciones cada uno.
El éxito de este modelo de atención reside en la integración arquitectónica y procedimental de la helisuperficie. Situada sobre una torre que conecta directamente con las unidades de críticos, quirófanos y hospitalización, la infraestructura permite que el paciente sea transferido al área asistencial en un tiempo mínimo tras el aterrizaje. El protocolo de actuación, que se activa en cuanto el coordinador sanitario del SUC notifica la llegada, exige que el personal de seguridad prepare el terreno en un margen máximo de diez minutos, supervisando factores como la iluminación, el viento y la seguridad del entorno. Simultáneamente, los equipos médicos del hospital se movilizan para garantizar una recepción inmediata, un factor que, en el ámbito de la medicina de urgencias, resulta determinante para el pronóstico de los pacientes con patologías graves.