Exención por reinversión: no pagues impuestos al vender tu vivienda habitual

Exención por reinversión: no pagues impuestos al vender tu vivienda habitual

Recurso: El Día

Un asesor fiscal explica cómo la exención por reinversión en vivienda habitual permite no pagar impuestos por la plusvalía al vender una casa para comprar otra.

Comprar o vender una casa siempre implica pagar impuestos. Da igual si es nueva o de segunda mano, Hacienda te pedirá tu parte. Pero hay una buena noticia: existe una forma de no pagar ciertos impuestos. Nos lo explica el asesor fiscal Jose Ramón López Martínez (@tu_blog_fiscal).

Hoy en día, el mercado inmobiliario tiene muchos obstáculos. Los precios suben, y los gastos de comprar o vender, incluidos los impuestos, hacen que sea difícil encontrar la casa perfecta. Por eso, cualquier ayuda para ahorrar es bienvenida.

Y aquí viene el truco: puedes ahorrarte miles de euros gracias a la "exención por reinversión en vivienda habitual".

El experto José Ramón López lo deja claro: "Al comprar una vivienda, siempre pagas impuestos, sea la primera o la segunda". Y al venderla, si ganas dinero, también tienes que declararlo. La Ley del IRPF considera esa ganancia como un beneficio patrimonial, que tributa entre el 19% y el 28% de lo que hayas ganado. Pero la buena noticia es que hay una excepción para no pagar por esa ganancia.

Imagina que compras una casa por 200.000 euros y la vendes por 300.000. Has ganado 100.000 euros, una "plusvalía" que, en principio, debería pagar impuestos en tu declaración de la Renta. Pero si usas todo ese dinero para comprar otra vivienda que será tu residencia habitual, no tendrás que pagar nada por esa ganancia. Esa es la clave de la exención por reinversión.

Como explica el asesor: "Si esos 300.000 euros los reinviertes en otra vivienda habitual que te cuesta 350.000, no pagarías impuestos por los 100.000 euros de beneficio. ¡Te ahorrarías unos 20.000 euros!".

No tienes que hacer la reinversión de inmediato. La ley te da un plazo de dos años: puedes comprar la nueva casa antes o después de vender la anterior.

José Ramón López pone un ejemplo: "Puedes vender tu casa en 2025, aplicar la exención en la declaración de ese año y comprar la siguiente vivienda incluso a finales de 2026". Eso sí, si al final no reinviertes el dinero en ese plazo, tendrás que corregir tu declaración y pagar los impuestos que te correspondían, más los intereses.

Si solo reinviertes una parte del dinero, la exención también será parcial. Es decir, solo te librarás de pagar impuestos por la cantidad que hayas destinado a la nueva casa.

Esta exención es muy popular, sobre todo entre quienes cambian de casa en ciudades grandes o zonas con precios altos. Es una forma inteligente de ahorrar al vender tu vivienda habitual para comprar otra.