Adeje y Arona consolidan la Semana Santa del sur de Tenerife como referente cultural y social

Adeje y Arona consolidan la Semana Santa del sur de Tenerife como referente cultural y social

Recurso: Diario de Avisos

La Semana Santa en el sur de Tenerife se consolida como un referente cultural con la renovada representación de la Pasión en Adeje y un extenso programa litúrgico que abarca todo el municipio de Arona.

La Semana Santa en el sur de Tenerife se consolida este año como un referente cultural de primer orden, tal y como recogen las informaciones difundidas sobre las celebraciones en Adeje y Arona. La representación de la Pasión en Adeje, que se celebra este mediodía en la calle Grande, trasciende el ámbito puramente religioso para convertirse en un fenómeno de participación ciudadana, movilizando a cerca de 300 intérpretes no profesionales bajo la coordinación del área municipal de Cultura.

El valor añadido de esta edición reside en una renovación de su lenguaje escénico. La dirección ha optado por intensificar la narrativa visual mediante la incorporación de nuevas coreografías y ajustes en la puesta en escena. Destaca especialmente la revisión de la Última Cena, que busca una mayor profundidad dramática, así como la inclusión de piezas de danza interpretadas por alumnas de la Escuela Municipal de Música local en el entorno de Pilatos y Claudia. Asimismo, el pasaje del Huerto de los Olivos ha sido objeto de una relectura simbólica que escenifica la dualidad entre el bien y el mal, aportando un matiz estético más complejo a la representación.

Paralelamente, el municipio de Arona despliega un programa litúrgico que abarca la totalidad de su geografía. La agenda de Viernes Santo en el casco histórico articula los hitos tradicionales de la jornada, desde el Vía Crucis hasta la Procesión de la Soledad. La actividad se extiende de manera capilar por núcleos como Valle San Lorenzo —donde la jornada ha comenzado con laudes y actos penitenciales—, Buzanada, Las Galletas y Los Cristianos, garantizando una cobertura parroquial exhaustiva.

El calendario de estas fechas culminará con la transición hacia la Pascua. El Sábado Santo queda reservado para la Vigilia Pascual, un periodo que las parroquias dedican a la preparación espiritual y el ornato de los templos. Finalmente, el Domingo de Resurrección cerrará el ciclo con eucaristías y procesiones distribuidas por todo el municipio, incluyendo la procesión del Santísimo en el casco, con horarios adaptados a la realidad de cada barrio, según los datos facilitados por el consistorio aronero. Esta movilización colectiva subraya la importancia de las tradiciones populares como elementos de cohesión social y dinamización cultural en el archipiélago.