El Gran Hotel Taoro reabre sus puertas en Puerto de la Cruz como epicentro turístico y social

El Gran Hotel Taoro reabre sus puertas en Puerto de la Cruz como epicentro turístico y social

Recurso: El Día

El histórico Gran Hotel Taoro reabre sus puertas en Puerto de la Cruz tras una rehabilitación integral que combina su legado arquitectónico con una oferta gastronómica de alta cocina y servicios de bienestar abiertos tanto a turistas como a residentes.

La reapertura del Gran Hotel Taoro en Puerto de la Cruz marca un hito en la estrategia de reposicionamiento del sector turístico en el norte de Tenerife, según la información difundida recientemente sobre la puesta en marcha de este complejo. La recuperación de este inmueble, que ostenta el título de haber sido el primer establecimiento de lujo en España tras su inauguración en 1890, trasciende la mera oferta de alojamiento para integrarse en la dinámica social y económica de la isla, buscando atraer tanto al visitante estacional como al residente local.

El proyecto de rehabilitación ha optado por una síntesis entre el patrimonio arquitectónico decimonónico y las exigencias de la hotelería contemporánea. La intervención ha puesto especial énfasis en la explotación de sus jardines de estilo francés y la integración de infraestructuras como piscinas climatizadas, diseñadas para capitalizar la ubicación estratégica del hotel sobre el valle de La Orotava.

El eje vertebrador de esta nueva etapa es una oferta gastronómica diversificada que busca atraer al público local mediante la firma de chefs de renombre. La propuesta culinaria se articula a través de tres conceptos diferenciados: la cocina de fusión japonesa y local bajo la dirección de Ricardo Sanz en el espacio OKA; la apuesta por la alta cocina de Erlantz Gorostiza en LAVA, centrada en la identidad volcánica del entorno; y la interpretación de los elementos naturales en Amalur. A estos se suman espacios de restauración más informales, como La Carola y el área de desayunos Atlántico, junto con el lobby bar Tagoror, concebido como un punto de encuentro abierto al público general, independientemente de su condición de huésped.

Más allá de la hostelería, el complejo ha integrado una infraestructura de bienestar gestionada en alianza con la firma Anne Semonin. El centro Sandára Wellness no solo complementa la estancia del turista, sino que busca la recurrencia del residente mediante un modelo de membresías que permite el acceso a servicios de entrenamiento personal, yoga y circuitos de hidroterapia. Esta estrategia de apertura hacia la población local subraya la voluntad del establecimiento de recuperar su papel histórico como epicentro de la vida social portuense, adaptando su modelo de negocio a las tendencias actuales de consumo de ocio y salud en el archipiélago.