
Cae un histórico drago frente a la catedral de La Laguna y reabre el debate sobre la conservación arbórea en Tenerife
La caída de un emblemático drago frente a la catedral de La Laguna reabre el debate sobre la conservación y el estado fitosanitario del patrimonio arbóreo en los entornos urbanos de Tenerife.
La caída de uno de los ejemplares arbóreos más significativos del casco histórico de La Laguna, un drago de más de diez metros de altura situado frente a la entrada principal de la catedral, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la conservación del patrimonio natural en los entornos urbanos de Tenerife. Según adelanta la prensa local, el suceso tuvo lugar durante la noche del pasado sábado 15 de agosto, sin que se registraran heridos, a pesar de que el ejemplar impactó contra una edificación de una sola planta sin causar, en una primera valoración, desperfectos estructurales de relevancia.
Este incidente, que ha obligado a la Policía Local a establecer un perímetro de seguridad en el área, se suma a una preocupante tendencia de desplomes de ejemplares de gran porte en la isla. El precedente más reciente se registró el 4 de marzo en Los Realejos, donde el histórico Drago de San Francisco —un espécimen de 17 metros y dos siglos de existencia— colapsó afectando a varios vehículos estacionados en las inmediaciones. La recurrencia de estos episodios plantea interrogantes sobre el estado fitosanitario de los dragos en espacios públicos, una especie que, por su morfología y sistema radicular, requiere de una vigilancia técnica constante, especialmente cuando se encuentran integrados en tramas urbanas densas.
La preocupación entre los residentes del casco lagunero no se limita únicamente al ejemplar desplomado. Existe una inquietud creciente por el estado de otro drago ubicado en la Plaza de la Junta Suprema, cuya inclinación visible ha motivado peticiones vecinales para que se proceda a su apuntalamiento y protección preventiva. Ante este escenario, se espera que los especialistas en parques y jardines inicien en las próximas horas las labores de peritaje para esclarecer las causas del colapso en la catedral y evaluar la estabilidad del resto de la masa arbórea de la zona, un patrimonio que, más allá de su valor botánico, constituye un elemento identitario fundamental del paisaje lagunero.