
Reabre el histórico restaurante China en Santa Cruz tras seis semanas de cierre por las obras en Anaga
El histórico restaurante China de la avenida de Anaga, pionero de la gastronomía asiática en Santa Cruz de Tenerife, ha reabierto sus puertas tras seis semanas de cierre forzado por las obras de reurbanización en la zona.
La reapertura del restaurante China en la avenida de Anaga marca el fin de un periodo de incertidumbre para uno de los establecimientos con mayor solera de Santa Cruz de Tenerife. Tal y como ha trascendido a través de la comunidad digital La Laguna y las 8 Islas Canarias en fotos, el local ha retomado su actividad tras un paréntesis de seis semanas, un cierre que, según informó en su momento Diario de Avisos, fue motivado por las dificultades operativas derivadas de la reurbanización de la vía.
Este establecimiento, que ostenta el reconocimiento histórico de ser el pionero de la gastronomía asiática en la isla al iniciar su trayectoria en 1967, se vio obligado a bajar la persiana el pasado mes de junio. Su propietario, Javier Lu Sin, había manifestado públicamente que la ejecución de los trabajos en el entorno urbano había derivado en una coyuntura económica crítica, señalando que la acumulación de polvo, la contaminación acústica y, fundamentalmente, la obstrucción de los flujos de entrada para la clientela, comprometían la viabilidad de un negocio del que dependen diez familias.
El conflicto, que ha puesto de relieve la tensión recurrente entre la modernización de las infraestructuras municipales y la supervivencia del tejido comercial tradicional, estuvo marcado por la falta de entendimiento entre las partes. Mientras que la propiedad del restaurante denunció haber interpuesto cuatro reclamaciones formales ante el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife sin obtener una respuesta satisfactoria —más allá de la señalización instalada en el acceso—, el concejal de Obras, Javier Rivero, mantuvo una postura divergente, asegurando que la accesibilidad al inmueble nunca fue interrumpida por las actuaciones municipales.
La vuelta a la normalidad de este restaurante, que según su titular no había interrumpido su servicio en seis décadas de historia, pone de manifiesto la vulnerabilidad de los negocios de proximidad ante intervenciones urbanísticas de gran calado. La resolución de este episodio, tras mes y medio de inactividad, devuelve a la capital tinerfeña un referente de su oferta hostelera, aunque deja sobre la mesa el debate sobre los mecanismos de compensación y diálogo necesarios para mitigar el impacto de las obras públicas en la economía local.