
Restauración de la Casa del Corregidor: Recuperan la portada plateresca del siglo XVI en La Laguna
Las obras de restauración de la fachada de la Casa del Corregidor, un edificio histórico del siglo XVI en San Cristóbal de La Laguna, están a punto de concluir, devolviendo a la piedra rojiza su esplendor y preservando su valor patrimonial.
La Casa del Corregidor, en el corazón de San Cristóbal de La Laguna, vuelve a atraer a quienes pasean por esta ciudad, la primera de Canarias declarada Patrimonio de la Humanidad. Este edificio histórico, reconocible por su fachada de piedra rojiza, es uno de los lugares más fotografiados de La Laguna y clave para entender cómo creció la antigua capital tinerfeña.
Construida en el siglo XVI como residencia del representante real en la isla, la Casa del Corregidor ha sufrido incendios, ampliaciones y reformas. Tras un incendio en 1705, se reconstruyó parcialmente, conservando partes de la arquitectura tradicional canaria. Su puerta de piedra volcánica y los detalles de la fachada son una lección de historia a pie de calle.
Las obras de restauración de la fachada de la Casa del Corregidor, uno de los edificios más antiguos de Canarias, están a punto de terminar, previsiblemente a mediados de diciembre.
Un equipo de la Universidad de La Laguna (ULL), liderado por los profesores Antonio Jesús Sánchez y María Guitián, dirige estos trabajos. Su objetivo es frenar la erosión de la portada de este edificio, cuya construcción data de 1545.
Sánchez y Guitián explican que no buscan crear una fachada nueva, sino "devolverle todos sus valores, incluido el de la antigüedad". Para ello, han eliminado añadidos posteriores y recuperado algunos elementos originales.
La restauración comenzó con un estudio detallado para identificar los materiales y los daños.
Se comprobó que la piedra volcánica rojiza estaba afectada por la humedad, el viento y la vegetación.
Uno de los mayores retos fue retirar intervenciones antiguas perjudiciales, como los morteros de cemento de los años 70.
Estos morteros tuvieron que ser retirados con cuidado, ya que son más duros que la piedra y aceleran su deterioro.
Encontrar material para reemplazar partes dañadas fue otro desafío, pues las canteras antiguas ya están cerradas.
El equipo ha usado varias técnicas para proteger la fachada: se ha consolidado la piedra erosionada y se han reconstruido volúmenes para sellar grietas.
Para estas reparaciones se usaron morteros creados en la propia facultad.
Una investigación previa reveló que faltaban elementos arquitectónicos, como dos columnas que flanqueaban la puerta.
Gracias a los estudios y al diseño de los investigadores y del arquitecto Fernando Saavedra, se están reconstruyendo estos elementos basándose en las marcas que dejaron en la fachada.
También se ha usado escaneo digital para restaurar los escudos, recuperando su diseño original.
Como parte de la documentación histórica, se han conservado los "mechinales", agujeros usados para los andamios antiguos.
Estos huecos, antes tapados con cemento, ahora se delimitan y rellenan de forma retranqueada, ya que el equipo considera que son "un testigo del sistema constructivo" de la fachada.
Al finalizar las obras, la Universidad de La Laguna entregará un plan de mantenimiento detallado, que incluye productos protectores e hidrófugos.
Este mantenimiento es crucial, ya que, según el equipo, "la portada de este edificio era un enfermo en cuidados intensivos. Ahora mejora, pero seguirá necesitando cuidados".
La portada de la Casa del Corregidor, que perteneció a Álvarez de Sotomayor, es de estilo Plateresco y tiene elementos singulares de gran valor, como tres escudos: el del corregidor/gobernador, el de Tenerife/Cabildo y, arriba, el de Carlos V.
El diseño del escudo de Carlos V tiene detalles curiosos, como un casetón desplazado para que el águila bicéfala no tapara el interior.
La piedra original de la portada es volcánica rojiza, probablemente de Tegueste.
Era un material común en las construcciones de mediados del siglo XVI, pero se conserva peor que el basalto.