
Culmina la restauración de la histórica portada plateresca de la Casa del Corregidor en La Laguna
La Casa del Corregidor en San Cristóbal de La Laguna recupera su histórica portada plateresca del siglo XVI tras una compleja restauración técnica financiada por el consistorio y ejecutada por la Universidad de La Laguna.
La recuperación de la portada de la Casa del Corregidor en San Cristóbal de La Laguna, tal y como ha informado la prensa local, trasciende la mera rehabilitación arquitectónica para consolidarse como un hito en la preservación del patrimonio histórico canario. Tras nueve años oculta bajo estructuras de protección, la fachada ha vuelto a ser visible tras un proceso de intervención técnica que ha permitido frenar el deterioro de este elemento, datado en la primera mitad del siglo XVI y considerado el exponente más antiguo del plateresco en el archipiélago.
El proyecto, financiado por el consistorio lagunero con una partida de 133.750 euros, ha sido ejecutado por la Fundación Canaria General de la Universidad de La Laguna (ULL). La intervención ha requerido un enfoque multidisciplinar, coordinado por la profesora Fernanda Guitián y los arquitectos Fernando Saavedra y Fernando Botel, quienes han contado con el apoyo de especialistas en petrología, química y escultura. El estado previo del inmueble, caracterizado por la disgregación de la piedra volcánica roja y la presencia de morteros de cemento incompatibles con el material original, obligó a los restauradores a realizar una labor de precisión quirúrgica, eliminando manualmente los añadidos nocivos para estabilizar la estructura.
Desde una perspectiva histórica, la Casa del Corregidor representa el núcleo del poder administrativo durante el antiguo régimen, albergando la figura del representante real en la isla. Su valor documental se ve reforzado por la presencia de tres escudos heráldicos: el imperial de Carlos V, el emblema municipal y el blasón de la familia Sotomayor, bajo cuyo mandato se finalizó la edificación entre 1540 y 1545. En el marco de esta restauración, se han integrado reproducciones de dichos escudos en el vestíbulo del edificio para facilitar su divulgación.
La metodología aplicada ha seguido los criterios internacionales de restauración, que exigen la diferenciación visual entre los elementos originales y las aportaciones contemporáneas. Ante la imposibilidad de extraer piedra de las canteras históricas, ya clausuradas, el equipo técnico desarrolló morteros específicos que replican la resistencia y tonalidad del material volcánico original. Este esfuerzo se complementa con la reciente adecuación del acceso, que contará con una rampa para garantizar la accesibilidad universal al edificio, que actualmente funciona como sede administrativa municipal.
El acto de presentación, que contó con la presencia del alcalde Luis Yeray Gutiérrez y el rector Francisco García, pone de relieve la eficacia de la colaboración público-universitaria en la salvaguarda de bienes culturales. La recuperación de esta fachada no solo devuelve a la ciudad uno de sus elementos monumentales más significativos, sino que también subraya la importancia de la investigación académica en la conservación preventiva, asegurando la pervivencia de un legado que constituye el germen de la arquitectura urbana en La Laguna.