Puerto de la Cruz inicia gestiones para recuperar la histórica Casa Amarilla tras décadas de abandono

Puerto de la Cruz inicia gestiones para recuperar la histórica Casa Amarilla tras décadas de abandono

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha iniciado conversaciones con los propietarios de la histórica Casa Amarilla para impulsar la recuperación y apuntalamiento del inmueble, declarado Bien de Interés Cultural por su relevancia en el nacimiento de la psicología de la Gestalt.

La Casa Amarilla de Puerto de la Cruz, un enclave de relevancia científica internacional por haber albergado los primeros estudios sistemáticos sobre la cognición de los primates a principios del siglo XX, se encuentra ante una nueva tentativa de recuperación tras décadas de inacción. Según informa el diario El Día, el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha confirmado la existencia de una interlocución activa con los actuales propietarios de la parcela, quienes habrían iniciado labores de limpieza y vallado del perímetro como pasos previos a la presentación de un proyecto de apuntalamiento.

Este inmueble, que fue el epicentro de la Estación de Antropoides de Tenerife bajo la dirección de investigadores como Eugen Teuber y, posteriormente, Wolfgang Köhler, ha permanecido en un estado de deterioro progresivo desde que, en 1993, se produjera un derribo parcial de la estructura. La importancia de este lugar trasciende el ámbito local, dado que fue allí donde Köhler desarrolló las bases de la psicología de la Gestalt, cuestionando los paradigmas conductistas de la época mediante experimentos sobre la capacidad de resolución de problemas en chimpancés. A pesar de que el edificio fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2005, la falta de una intervención efectiva ha sido una constante denunciada reiteradamente por la Asociación Wolfgang Köhler y por figuras de la primatología mundial, incluida la fallecida Jane Goodall, quien visitó las ruinas en 2011 y 2023 para reivindicar su puesta en valor.

La situación actual, marcada por la presión urbanística del municipio y el desgaste de una construcción que ha sobrevivido a los avatares históricos desde su edificación en 1912, parece entrar en una fase de mayor colaboración institucional. David Hernández, primer teniente de alcalde, ha señalado que la propiedad está respondiendo a los requerimientos municipales, lo que abre una ventana de oportunidad para revertir el abandono que ha caracterizado al inmueble durante los últimos 33 años.

El valor histórico del sitio es innegable: fue el escenario donde se demostró la capacidad de los primates para el razonamiento intuitivo, un hito que situó a Tenerife en el mapa de la ciencia experimental europea. Sin embargo, la trayectoria del edificio ha estado marcada por la precariedad financiera tras la Primera Guerra Mundial, el traslado de la actividad científica a la finca El Ciprés en 1918 y el posterior cierre de la estación en 1920. La frustración de los sucesivos anuncios de rehabilitación, que no se han materializado en proyectos concretos desde la década de los noventa, ha generado un escepticismo justificado entre la comunidad científica y la ciudadanía. La viabilidad de este nuevo compromiso dependerá, en última instancia, de la celeridad en la presentación de los proyectos técnicos y del cumplimiento estricto de las obligaciones de conservación que exige la normativa sobre patrimonio histórico.