
Rescatan a una senderista de 72 años tras sufrir un accidente en el Parque Nacional del Teide
Una senderista de 72 años ha sido rescatada y trasladada al hospital con traumatismos moderados tras sufrir un accidente en los Roques de García, en el Parque Nacional del Teide.
El Parque Nacional del Teide ha vuelto a ser escenario de una intervención de los servicios de emergencia tras el accidente sufrido por una senderista de 72 años en el entorno de los Roques de García. Tal y como han informado las autoridades competentes, el suceso tuvo lugar en el sendero número 3, una de las rutas más transitadas del espacio protegido, lo que obligó a desplegar un operativo de rescate coordinado para garantizar la evacuación de la afectada.
El incidente, notificado a las 18:19 horas a través de una comunicación del CECOPIN del Cabildo de Tenerife al 112, pone de relieve la complejidad logística que implica cualquier percance en la alta montaña. La orografía volcánica y las condiciones del terreno en esta zona de la cumbre exigen una respuesta especializada, motivo por el cual se movilizó al Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE) de Cruz Roja, bajo la coordinación del Consorcio de Bomberos de Tenerife. Tras recibir las primeras atenciones por parte del Servicio de Urgencias Canario, la mujer fue trasladada en camilla hasta el punto de acceso rodado, desde donde una ambulancia la derivó al Hospital Bellevue para tratar diversos traumatismos de carácter moderado.
Este tipo de intervenciones subrayan la importancia de la coordinación entre los diferentes cuerpos de seguridad y emergencias que operan en el parque. En el dispositivo participaron activamente tanto los guardas rurales del Cabildo como efectivos de la Guardia Civil, cuya presencia es fundamental para asegurar la logística en un entorno de difícil acceso.
Más allá del caso particular, este suceso recuerda la necesidad de extremar las precauciones en el Parque Nacional del Teide, un espacio que, debido a su altitud y a la naturaleza de sus senderos, presenta riesgos intrínsecos incluso para rutas señalizadas. La gestión de emergencias en este enclave requiere una planificación constante, dado que el tiempo de respuesta se ve condicionado por la altitud y la dispersión geográfica de los puntos de mayor afluencia turística.