Rescatan en helicóptero a un senderista tras sufrir una caída en Tegueste

Rescatan en helicóptero a un senderista tras sufrir una caída en Tegueste

Recurso: El Día

Un senderista de 26 años ha sido rescatado en helicóptero tras sufrir un traumatismo moderado en una zona de difícil acceso en Mesa de Tejina, Tegueste, debido a la inestabilidad del terreno por las recientes lluvias.

El reciente incidente registrado en la zona de Mesa de Tejina, en el municipio tinerfeño de Tegueste, vuelve a poner de manifiesto los riesgos asociados a la práctica del senderismo en entornos naturales tras episodios de precipitaciones intensas. Tal y como recoge el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 del Gobierno de Canarias, un varón de 26 años requirió asistencia médica especializada este domingo tras sufrir un percance mientras transitaba por dicho paraje.

La complejidad del terreno, agravada por la inestabilidad del suelo derivada de las recientes lluvias, obligó a desplegar un dispositivo de rescate de alta complejidad. Ante la imposibilidad de realizar una extracción terrestre convencional, los efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife, respaldados por miembros de Protección Civil, solicitaron la intervención de medios aéreos para garantizar la integridad del afectado. La operación, coordinada con la Guardia Civil y la Policía Local, culminó con el traslado del joven mediante el helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) hasta las instalaciones del Aeropuerto Tenerife Norte.

Una vez en tierra, el equipo del Servicio de Urgencias Canario (SUC) procedió a la estabilización del paciente, quien presentaba un traumatismo de carácter moderado. Tras la primera atención facultativa, el senderista fue derivado al Hospital Universitario de Canarias para continuar con el protocolo de cuidados médicos.

Este suceso subraya la importancia de extremar las precauciones en la red de senderos de las islas durante los días posteriores a fenómenos meteorológicos adversos. La orografía volcánica, sumada a la saturación hídrica del terreno, altera significativamente la seguridad de las rutas, convirtiendo caminos habitualmente transitables en zonas de alta peligrosidad. Las autoridades insisten en la necesidad de consultar el estado de los senderos y las condiciones meteorológicas antes de planificar cualquier actividad al aire libre, recordando que la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia puede verse comprometida por la propia inestabilidad del entorno.