
La borrasca Therese obliga a HBO a cancelar el rodaje de 'El Caballero de los Siete Reinos' en Gran Canaria
La inestabilidad meteorológica provocada por la borrasca Therese ha obligado a la superproducción de HBO El Caballero de los Siete Reinos a cancelar su rodaje en Gran Canaria, causando un impacto económico negativo de 20 millones de euros para la isla.
La industria audiovisual en Canarias se enfrenta a un revés logístico de gran calado tras la retirada forzosa de la superproducción de HBO El Caballero de los Siete Reinos. Tal y como ha informado Televisión Canaria, la inestabilidad meteorológica provocada por la borrasca Therese ha obligado a la productora a desmantelar su operativo en Gran Canaria y trasladar el rodaje a la Península, al resultar inviable mantener el cronograma establecido para las localizaciones en la cumbre grancanaria.
El fenómeno meteorológico ha tenido un impacto directo sobre el entorno de la Presa de las Niñas, que ha registrado niveles de embalse inéditos en la última década y media. Este aumento del caudal ha anegado las instalaciones y el material escenográfico desplegado en las inmediaciones del complejo arqueológico de La Fortaleza, un enclave que, a pesar de contar con una reserva contractual vigente hasta mediados de mayo, ha quedado inoperativo. Según ha confirmado Raúl García Brink, consejero de Medio Ambiente del Cabildo, la magnitud de los daños y la imposibilidad de ejecutar las grabaciones previstas —pese a que los preparativos se remontaban al 23 de febrero— han precipitado la salida del equipo técnico.
Este contratiempo supone un impacto negativo para la economía local, que proyectaba una inyección de 20 millones de euros vinculada a este proyecto basado en el universo literario de George R.R. Martin. La producción, que contemplaba la contratación directa de 300 profesionales y la movilización de cientos de figurantes, se ve ahora obligada a gestionar la retirada de los elementos sumergidos. El Cabildo ha condicionado esta salida a la presentación de un plan de actuación que garantice la restauración del paraje natural, una labor que se suma a las medidas de compensación ambiental ya iniciadas, entre las que destaca la reforestación con medio centenar de pinos canarios en el área afectada.
La situación pone de relieve la vulnerabilidad de los rodajes de gran formato ante la imprevisibilidad climática en entornos naturales protegidos. La gestión de estos espacios, que deben equilibrar la explotación económica mediante la industria del cine con la preservación del patrimonio arqueológico y medioambiental, se vuelve especialmente compleja cuando fenómenos extremos alteran la planificación logística de producciones de esta envergadura. Mientras el agua retrocede, la administración insular mantiene la vigilancia sobre la zona para asegurar que el desmantelamiento de los sets no comprometa la integridad del ecosistema.