El Guachinche Octava Isla se consolida como referente de la cocina tradicional y creativa en el norte de Tenerife

El Guachinche Octava Isla se consolida como referente de la cocina tradicional y creativa en el norte de Tenerife

Recurso: El Día

El restaurante Guachinche Octava Isla, en La Matanza de Acentejo, se consolida como un referente en el norte de Tenerife al fusionar la cocina tradicional canaria con propuestas creativas y vistas panorámicas al Teide.

La evolución de la restauración en el norte de Tenerife atraviesa un momento de transformación donde la tradición culinaria insular se entrelaza con nuevas fórmulas de gestión y oferta gastronómica. Tal y como recoge el portal especializado Tenerife Ahora, el establecimiento Guachinche Octava Isla, ubicado en el municipio de La Matanza de Acentejo, se ha consolidado como un referente en esta tendencia, logrando una valoración de 4,7 estrellas en las reseñas de los usuarios.

El valor diferencial de este local, situado en la Carretera General número 184, reside en su capacidad para integrar el recetario popular canario con elementos de vanguardia. Mientras que la base de su propuesta se sostiene sobre pilares como el escaldón, la carne de fiesta, la garbanzada o los huevos de la casa, la cocina incorpora elaboraciones de corte creativo, entre las que destacan las croquetas de plátano con queso o las de roquefort y guayaba. Asimismo, el menú incluye opciones como el timbal de berenjena, los montaditos de batata y el pulpo a la brasa, este último servido con el acompañamiento tradicional de mojo verde, ensalada de col y papas arrugadas.

Más allá de la oferta culinaria, el establecimiento ha logrado capitalizar su ubicación geográfica. La arquitectura del local, caracterizada por amplios ventanales, permite a los comensales integrar el paisaje del norte de la isla y la silueta del Teide en la experiencia gastronómica. Esta apuesta por el entorno se complementa con una oferta diseñada para grupos, destacando la parrillada "mar y tierra", una bandeja de gran formato que combina productos cárnicos, como el entrecot y la pechuga de pollo, con pescados y mariscos como calamares, mejillones y gambas.

El cierre de la experiencia se articula a través de postres clásicos del archipiélago, como el quesillo o el polvito uruguayo, junto a opciones de repostería internacional como la tarta de tres chocolates. En cuanto a su operatividad, el restaurante mantiene un horario de apertura que abarca de lunes a domingo, con la excepción de los martes y miércoles, jornadas destinadas al descanso del personal. El servicio se presta en horario de almuerzo todos los días operativos, de 13:00 a 17:00 horas, extendiendo su actividad a las cenas de jueves a sábado, entre las 20:00 y las 23:00 horas.