
Guía de Isora vincula el sueldo de sus empleados públicos a criterios de rendimiento y productividad
El Ayuntamiento de Guía de Isora ha implementado un nuevo sistema de incentivos variables que vincula la retribución anual de su personal municipal al cumplimiento de objetivos de rendimiento y eficiencia administrativa.
El Ayuntamiento de Guía de Isora ha formalizado un nuevo marco normativo que vincula la retribución de su personal municipal a criterios de rendimiento, una medida que, según ha trascendido recientemente, busca incentivar la eficiencia administrativa mediante un sistema de incentivos variables. Esta iniciativa, que se suma a una tendencia creciente en diversos consistorios de Tenerife, establece un modelo de evaluación anual donde la cuantía económica final dependerá de la puntuación obtenida por cada empleado, oscilando, según las estimaciones presupuestarias, entre los 1.200 y los 2.400 euros anuales.
El mecanismo diseñado por el consistorio isorano se aleja de los complementos salariales fijos, condicionando el cobro íntegro del incentivo a la consecución de 90 puntos sobre una escala total de 100. La evaluación, que se llevará a cabo entre el 1 de octubre y el 30 de septiembre de cada ejercicio —con una excepción temporal para el periodo de 2025-2026—, pondera de forma diferenciada el desempeño de la plantilla general y de la Policía Local.
Para el personal administrativo y técnico, el 70% de la calificación se fundamenta en el cumplimiento de objetivos específicos, ya sean individuales o colectivos, mientras que el 30% restante se distribuye equitativamente entre la formación continua, la capacidad de colaboración y las competencias actitudinales. Por su parte, el cuerpo de seguridad local cuenta con un baremo adaptado a sus funciones operativas, donde la tramitación de expedientes, la elaboración de atestados judiciales y la gestión de partes de accidentes constituyen el núcleo de su evaluación profesional.
El sistema incorpora, asimismo, un régimen de penalizaciones que afecta directamente a la puntuación final. Las ausencias sin justificación, los retrasos reiterados o las bajas médicas que superen ciertos umbrales de incidencia restan puntos al cómputo global, mientras que se blindan derechos como las vacaciones, los permisos retribuidos o la actividad sindical. Para garantizar la transparencia en la aplicación de estas normas, el Ayuntamiento ha previsto la creación de una comisión técnica paritaria que supervisará el proceso, evitando que la valoración recaiga exclusivamente en los responsables jerárquicos de cada área.
Esta apuesta por la productividad no es un fenómeno aislado en la isla. Guía de Isora se alinea así con una estrategia de gestión de recursos humanos ya implementada, con distintos matices, en municipios como Los Realejos, Candelaria, Güímar, San Miguel de Abona, Granadilla de Abona, El Sauzal y Santa Úrsula. La implementación de estos modelos responde a la necesidad de las administraciones locales de modernizar sus estructuras retributivas, alejándose de los modelos de retribución estática para fomentar una cultura de resultados, siempre bajo la premisa de que este complemento no constituye una retribución obligatoria ni consolidable.