Vecinos de Granadilla de Abona denuncian la paralización de obras y la degradación urbana en El Médano

Vecinos de Granadilla de Abona denuncian la paralización de obras y la degradación urbana en El Médano

Recurso: Diario de Avisos

Los vecinos de El Médano denuncian la paralización de las obras en el Paseo Atlántico y la calle Tenerife, exigiendo al Ayuntamiento de Granadilla de Abona transparencia y una solución inmediata ante los riesgos de seguridad y la degradación del entorno urbano.

La gestión de las infraestructuras urbanas en Granadilla de Abona ha quedado bajo el foco tras las recientes denuncias vecinales recogidas por medios locales, que alertan sobre una parálisis generalizada en las obras de remodelación del Paseo Atlántico y la calle Tenerife. Esta situación no solo plantea interrogantes sobre la solvencia de la planificación municipal, sino que pone de relieve el impacto directo que la inacción administrativa tiene sobre la seguridad, la movilidad y la actividad económica de El Médano.

El malestar ciudadano se centra, en primera instancia, en el tramo final del Paseo Atlántico, donde los trabajos iniciados en septiembre de 2025 debían haber concluido el pasado 30 de junio. La interrupción de las labores ha derivado en un escenario de degradación del espacio público, caracterizado por la acumulación de residuos y materiales de construcción. Los residentes, que han iniciado una recogida de firmas para elevar una queja formal ante la alcaldía, advierten de que el estado actual de la vía supone un obstáculo crítico para el acceso de vehículos de emergencia, como los camiones de bomberos, además de dificultar el tránsito de personas con movilidad reducida.

A esta problemática se suma la incertidumbre sobre la viabilidad financiera de los proyectos. Aunque el Ayuntamiento no ha emitido una comunicación oficial al respecto, los vecinos sostienen que la paralización podría estar vinculada a impagos, una sospecha que se ve alimentada por la falta de respuestas claras por parte de los responsables municipales, quienes, según los afectados, han pospuesto reiteradamente la reanudación de las tareas.

La crisis de las obras públicas en la zona se extiende también a la calle Tenerife. En este punto, los vecinos han cuestionado la calidad técnica de la intervención, señalando deficiencias en la accesibilidad de las nuevas aceras y la pérdida de plazas de aparcamiento en un núcleo urbano con alta demanda de estacionamiento. La falta de información sobre los plazos de ejecución y los criterios de diseño ha generado un sentimiento de desatención entre los residentes, quienes denuncian una carencia de planificación estratégica.

Desde una perspectiva técnica, la prolongación de estas obras sin medidas de mitigación contraviene los principios de gestión eficiente del espacio público. La acumulación de escombros y la falta de alumbrado —problema que, según los vecinos, afecta a otros sectores del paseo desde hace cerca de un año— no solo degradan el entorno, sino que pueden derivar en responsabilidades administrativas para el consistorio si se demuestra una dejación de funciones en el mantenimiento de la seguridad y la salubridad pública. La exigencia vecinal es clara: una hoja de ruta transparente, una fecha de finalización vinculante y una intervención inmediata que garantice la habitabilidad del entorno mientras se resuelven los conflictos contractuales pendientes.