Crisis de seguridad en Granadilla de Abona por la huelga de horas extra de la Policía Local

Crisis de seguridad en Granadilla de Abona por la huelga de horas extra de la Policía Local

Recurso: El Día

La Policía Local de Granadilla de Abona mantiene una huelga de horas extraordinarias ante la falta de actualización de su convenio colectivo, provocando graves carencias de seguridad en los eventos públicos y el malestar de los vecinos.

La parálisis administrativa en el Ayuntamiento de Granadilla de Abona ha derivado en una crisis de seguridad ciudadana que ya es palpable en la gestión de los eventos públicos del municipio. Según ha informado el Grupo Socialista en el consistorio, la plantilla de la Policía Local mantiene desde mediados de mayo una negativa a cubrir turnos extraordinarios, una medida de presión motivada por el estancamiento en la actualización de las condiciones laborales de los funcionarios, cuyo marco regulatorio permanece inalterado desde hace dieciocho años.

El núcleo del desencuentro radica en la demora para ratificar un nuevo convenio colectivo que, según la portavoz socialista Jennifer Miranda, se encontraba en una fase avanzada de redacción durante la anterior legislatura. La actual estructura retributiva, obsoleta al datar de 2006, genera una paradoja económica: los agentes perciben una remuneración inferior por las horas extra que por su jornada ordinaria, lo que ha desincentivado la voluntariedad para cubrir los servicios adicionales necesarios para el correcto funcionamiento del cuerpo.

Esta carencia de efectivos ha tenido una traslación directa en la operatividad de las fuerzas de seguridad durante las recientes celebraciones patronales. La ausencia de agentes en actos de gran afluencia, como la romería de San Antonio o las actuaciones musicales programadas, ha evidenciado una vulnerabilidad operativa que se extiende también a la vigilancia nocturna ordinaria. Este escenario se suma a un clima de creciente malestar social en núcleos poblacionales como Atogo, Los Abrigos, El Médano y San Isidro, donde los residentes han manifestado reiteradamente su preocupación por la percepción de inseguridad en sus barrios.

Desde una perspectiva técnica, la situación en Granadilla de Abona ilustra las dificultades de gestión de recursos humanos en las administraciones locales cuando los instrumentos de negociación colectiva no se adaptan a la realidad presupuestaria y operativa del momento. La falta de un acuerdo actualizado no solo afecta a la capacidad de respuesta ante eventos extraordinarios, sino que tensiona la prestación de los servicios públicos básicos, obligando al gobierno municipal a buscar una solución política urgente para desbloquear la negociación y normalizar la presencia policial en las calles.