Granadilla de Abona crea una Escuela de Apicultura para fomentar el empleo y la biodiversidad

Granadilla de Abona crea una Escuela de Apicultura para fomentar el empleo y la biodiversidad

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Granadilla de Abona impulsa la profesionalización del sector primario con la creación de una Escuela de Apicultura en Las Crucitas, que ofrecerá formación técnica y acceso a tierras para fomentar el relevo generacional y la conservación de la abeja negra canaria.

La apuesta por la profesionalización del sector primario en el sur de Tenerife ha dado un giro estratégico con la reciente decisión del Ayuntamiento de Granadilla de Abona de poner en marcha una Escuela de Apicultura. Según ha informado el consistorio, esta iniciativa busca dotar a la comarca de un centro de referencia para el aprendizaje y la gestión de la actividad apícola, un sector que, más allá de su vertiente económica, resulta vital para el mantenimiento de la biodiversidad y la polinización en el ecosistema canario.

El proyecto, que cuenta con el respaldo técnico de la Asociación de Criadores de Abeja Negra Canaria (Crianca), se materializará en las instalaciones de Las Crucitas. Este enclave ha sido seleccionado por su idoneidad logística, ya que dispone de los recursos necesarios para albergar tanto la formación teórica como la práctica. El diseño del centro contempla la integración de colmenas activas y una sala de extracción, permitiendo que el alumnado recorra el ciclo completo de producción, desde el manejo de las colonias hasta el procesado final de la miel.

Desde la concejalía de Sector Primario, encabezada por José Sanabria, se ha puesto el foco en la necesidad de revertir la falta de reconocimiento institucional que históricamente ha sufrido esta actividad. La estrategia municipal no se limita exclusivamente a la docencia, sino que pretende articularse como un motor de empleo y emprendimiento. Para ello, la administración local ha vinculado la creación de la escuela con la activación de su Banco de Tierras, una herramienta diseñada para ceder parcelas a los nuevos apicultores, facilitando así el acceso a los medios de producción necesarios para iniciar su actividad.

La importancia de esta medida radica en la fragilidad del sector apícola frente a los retos del cambio climático y la presión sobre los hábitats naturales. Al fomentar la especialización y ofrecer una formación escalonada —que abarcará desde niveles básicos hasta avanzados—, Granadilla de Abona busca asegurar el relevo generacional y la competitividad de una producción que, en el caso de la abeja negra canaria, posee un valor genético y patrimonial único. Los detalles sobre los plazos de matriculación y el calendario académico serán publicados próximamente a través de los canales oficiales del municipio, marcando el inicio de una etapa que pretende consolidar la apicultura como un pilar sostenible dentro de la economía local.