Granadilla de Abona inicia el trámite para instalar servicios y restauración en las playas de El Médano

Granadilla de Abona inicia el trámite para instalar servicios y restauración en las playas de El Médano

Recurso: Diario de Avisos

El Gobierno de Canarias ha iniciado el trámite de información pública para la instalación de servicios de restauración y aseos en las playas de El Cabezo y La Jaquita, en Granadilla de Abona.

La modernización de las infraestructuras costeras en el municipio tinerfeño de Granadilla de Abona encara una fase administrativa clave. Tal y como recoge el Boletín Oficial de Canarias, el Ejecutivo autonómico ha iniciado el trámite de información pública relativo a la propuesta del Ayuntamiento para habilitar puntos de restauración y servicios higiénicos en los arenales de El Cabezo y La Jaquita, situados en el núcleo de El Médano.

Este movimiento responde a la voluntad del consistorio de dotar de equipamientos permanentes a dos de sus enclaves litorales más concurridos, mediante la implantación de estructuras modulares. La solicitud, que ya ha sido formalizada por la administración local, plantea una ocupación del dominio público marítimo-terrestre por un plazo de cuatro años. La exposición pública del expediente técnico se mantendrá abierta durante un periodo de veinte días hábiles, tiempo en el que se podrán presentar alegaciones antes de avanzar hacia la fase de adjudicación.

Desde la concejalía de Medio Ambiente, encabezada por Marcos Antonio Rodríguez Santana, se ha confirmado que el equipo técnico municipal ha comenzado a redactar las bases que regularán el futuro concurso público para la gestión de estos espacios. La iniciativa se enmarca en la compleja gestión del litoral canario, donde la ocupación de la franja costera requiere una estricta supervisión por parte de la Consejería de Obras Públicas para garantizar el cumplimiento de la Ley de Costas. La instalación de estos módulos prefabricados, que incluirán terrazas y aseos, busca equilibrar la creciente demanda de servicios por parte de los usuarios con la preservación del entorno natural, un reto constante en los municipios turísticos del archipiélago que deben armonizar la actividad económica con la protección del ecosistema marino.