
El Gran Hotel Taoro impulsa el turismo de lujo en el norte de Tenerife con su nuevo centro de bienestar
La reapertura del Gran Hotel Taoro en el Puerto de la Cruz impulsa el turismo de bienestar de alta gama en el norte de Tenerife con la inauguración de su nuevo centro de salud y estética Sandára Wellness Center.
La reapertura del Gran Hotel Taoro en el Puerto de la Cruz marca un punto de inflexión en la estrategia de reposicionamiento turístico del norte de Tenerife, un sector que históricamente ha buscado elevar su perfil hacia un segmento de mayor valor añadido. Según adelanta la información publicada recientemente, el establecimiento ha culminado su proceso de modernización con la puesta en marcha de Sandára Wellness Center, una infraestructura que trasciende la oferta hotelera convencional para adentrarse en el mercado del turismo de salud y bienestar de alta gama.
Esta apuesta por la especialización no es casual. La industria hotelera en Canarias atraviesa una fase de reconversión necesaria para competir en los mercados europeos, donde la demanda de experiencias de salud personalizadas y servicios de estética avanzada se ha convertido en un factor determinante para la elección del destino. Con la incorporación de este centro, el complejo no solo complementa su oferta gastronómica —previamente reforzada por la presencia de los chefs Ricardo Sanz y Erlantz Gorostiza—, sino que introduce en la zona norte del archipiélago estándares de cuidado personal hasta ahora inéditos.
El diseño del nuevo espacio refleja una intención clara de integración paisajística. La arquitectura interior se ha resuelto mediante el uso de materiales pétreos y una paleta cromática que evoca la geología volcánica de la isla, buscando una conexión directa con el entorno del Valle de La Orotava. Esta atmósfera de serenidad se extiende a un circuito termal equipado con sauna, baño de vapor y duchas de contraste, cuyas instalaciones han sido orientadas para aprovechar las vistas sobre los jardines históricos del recinto.
En el plano operativo, el centro destaca por su exclusividad comercial al convertirse en uno de los dos únicos puntos en Tenerife autorizados para la aplicación de protocolos de la firma francesa Anne Semonin. La carta de servicios es extensa y técnica: abarca desde tratamientos faciales con partículas de perlas y crioterapia, hasta terapias corporales que combinan técnicas orientales, como el masaje balinés o ayurvédico, con fisioterapia deportiva.
Como elemento diferenciador, el establecimiento ha integrado una propuesta de identidad local denominada "Ritual Canario", que utiliza derivados del plátano y piedras volcánicas calientes, reforzando el vínculo cultural mediante la inclusión de una pieza mural del artista Ione Domínguez. El complejo se completa con un área de entrenamiento físico dotada de maquinaria de alta gama y espacios al aire libre destinados a la práctica de yoga y pilates, consolidando así un ecosistema que busca equilibrar el rendimiento deportivo con el descanso absoluto, bajo una premisa de mimetismo con la naturaleza circundante.