
La gastronomía de autor llega a la ruta del Teide con la propuesta de Los 80’s Foodtruck
El foodtruck Los 80’s, ubicado en el mirador de Alteza en La Esperanza, se ha consolidado como un referente gastronómico en la ruta hacia el Teide al fusionar la tradición italiana con productos locales.
La gastronomía de carretera en Tenerife está experimentando una transformación notable, alejándose de la oferta convencional para integrar propuestas de autor en enclaves estratégicos. Tal y como ha señalado recientemente el creador de contenido @elsiciliano_tenerife, el ascenso hacia el Parque Nacional del Teide cuenta ahora con un punto de referencia gastronómico que combina la tradición italiana con el producto local: Los 80’s Foodtruck.
Ubicado en el aparcamiento del mirador de Alteza, en el municipio de La Esperanza, este establecimiento ha logrado consolidarse como un alto en el camino para ciclistas, senderistas y conductores que transitan hacia la cumbre. La propuesta central del negocio, gestionado por Goti, se articula en torno a la elaboración artesanal de porchetta, un producto que se integra en bocadillos caracterizados por el uso de mantequilla de ajo, un elemento que adquiere especial relevancia debido a las bajas temperaturas habituales en esta cota de altitud.
Más allá de su oferta sólida, el establecimiento ha diversificado su carta para adaptarse a las condiciones climáticas de la zona de medianías. Entre sus opciones de bebida destacan el chocolate caliente y la Lumumba, una preparación que incorpora café, licor 43, nata, canela y una galleta de tiramisú. Este modelo de negocio refleja una tendencia creciente en las Islas Canarias: la profesionalización de los puestos de comida itinerante en espacios naturales, que aprovechan el flujo de visitantes para ofrecer productos diferenciados.
Para aquellos interesados en visitar este punto, el servicio se encuentra operativo exclusivamente durante los fines de semana y días festivos, en un horario comprendido entre las 09:30 y las 15:00 horas. La ubicación, elegida por su visibilidad y conexión con la ruta hacia el Teide, permite a los usuarios disfrutar de una oferta culinaria específica mientras contemplan el entorno volcánico, consolidando así una parada que combina el ocio gastronómico con el turismo de naturaleza.