Gonzalo Celorio recibe el Premio Cervantes reivindicando la identidad compartida entre México y España

Gonzalo Celorio recibe el Premio Cervantes reivindicando la identidad compartida entre México y España

Recurso: Diario de Avisos

El escritor mexicano Gonzalo Celorio recibió el Premio Cervantes 2025 en la Universidad de Alcalá de Henares, reivindicando en su discurso la identidad compartida entre México y España a través del legado vital y el humor de Miguel de Cervantes.

La entrega del Premio Cervantes 2025 a Gonzalo Celorio en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, tal y como ha informado la prensa, trasciende el mero reconocimiento académico para consolidarse como un ejercicio de reafirmación de los vínculos históricos entre México y España. Bajo la presidencia de los reyes de España y con la presencia del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el acto ha servido de escenario para que el autor mexicano reivindicara la identidad compartida, integrando a su país en lo que denominó el "territorio de La Mancha".

El discurso de Celorio, marcado por una profunda carga personal, conectó su trayectoria vital con el legado cervantino. El escritor vinculó su llegada a este galardón con una promesa familiar formulada hace más de seis décadas, un cierre de ciclo que el autor dedicó a la memoria de su padre. Más allá de la anécdota, su intervención ofreció una relectura de la figura de Miguel de Cervantes, cuestionando la iconografía tradicional que presenta al autor del Quijote con un semblante excesivamente rígido. Para Celorio, esta visión omite la vitalidad y el ingenio que, a su juicio, son inherentes a la obra del escritor español.

El análisis del premiado se centró en la capacidad del humor cervantino para diseccionar la condición humana, citando la influencia de Julio Cortázar al respecto. Esta perspectiva le permitió abordar la evolución de la novela contemporánea, a la que calificó como un género heterogéneo y permeable a las contradicciones de la vida. Según el autor, la literatura actual ha recuperado esa esencia "impura" que caracterizó a Cervantes, permitiendo que la narrativa se nutra tanto de las aspiraciones humanas como de sus facetas más oscuras.

La trayectoria literaria de Celorio, profundamente ligada a la crónica familiar, también ocupó un lugar central en su alocución. El escritor repasó las influencias de su obra, marcada por las migraciones, los exilios y los procesos revolucionarios que han definido la historia reciente de México, España y Cuba. Asimismo, el autor aprovechó la tribuna para señalar hitos de la literatura hispanoamericana, como la aparición de El Periquillo Sarniento de José Joaquín Fernández de Lizardi, subrayando la importancia de estos textos en el desarrollo de la novela en el continente americano durante el siglo XIX. Con este reconocimiento, el Premio Cervantes reafirma su papel como el máximo exponente de la unidad cultural en lengua española, un espacio donde la historia, la memoria y la ficción convergen de manera indisoluble.