Confirman un sistema geotérmico en Vilaflor que impulsará la soberanía energética de Tenerife

Confirman un sistema geotérmico en Vilaflor que impulsará la soberanía energética de Tenerife

Recurso: El Día

La confirmación de un sistema geotérmico en Vilaflor, Tenerife, marca un hito clave para la soberanía energética de Canarias al ofrecer una fuente de energía constante capaz de reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

La reciente confirmación de un sistema geotérmico con potencial de explotación en el subsuelo de Vilaflor marca un punto de inflexión en la estrategia energética de Canarias. Según los datos difundidos por el consorcio Energía Geotérmica de Canarias (EGC), las prospecciones realizadas a 2.300 metros de profundidad han permitido identificar la convergencia de calor, permeabilidad rocosa y recursos hídricos, los tres pilares técnicos necesarios para el aprovechamiento térmico del terreno.

Este hallazgo, ejecutado por la firma británica Marriott Drilling Group bajo la supervisión del Cabildo de Tenerife, el ITER, Disa y Reykjavik Geothermal, trasciende la mera validación científica. La posibilidad de integrar una fuente de energía gestionable —capaz de operar de forma ininterrumpida, a diferencia de la intermitencia característica de la eólica o la fotovoltaica— ofrece una vía para reducir la dependencia del archipiélago respecto a los combustibles fósiles, que actualmente sostienen el 80% del mix eléctrico insular.

Las proyecciones económicas asociadas a este descubrimiento son significativas. Los análisis preliminares sugieren que una planta con una capacidad de 10 megavatios podría suponer un ahorro anual de 19 millones de euros en importación de hidrocarburos, evitando además la emisión de 65.000 toneladas de CO₂. En términos de suministro, esta infraestructura tendría la capacidad de abastecer a unos 24.000 hogares, reforzando la soberanía energética de la isla en un contexto de alta volatilidad de los mercados internacionales.

El proyecto, que cuenta con el respaldo financiero de los fondos NextGenerationEU y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, se encuentra ahora en una fase de sondeos profundos que alcanzarán los 3.000 metros. Durante los próximos meses, las mediciones de presión, caudal y temperatura del reservorio determinarán la viabilidad técnica y comercial de la planta. Esta hoja de ruta sitúa a Tenerife en una posición de liderazgo dentro del archipiélago, donde Gran Canaria y La Palma también exploran sus propias capacidades geotérmicas, aunque con distintos grados de avance administrativo y técnico.

La experiencia acumulada en territorios de naturaleza volcánica, como Islandia o el archipiélago de las Azores, sirve de referencia para este despliegue. La participación de la empresa islandesa Reykjavik Geothermal en el consorcio tinerfeño subraya la transferencia de conocimiento necesaria para transformar el calor basal de la tierra en un activo eléctrico estable. Con el primer sondeo de Vilaflor superando ya los 2.500 metros, la isla se prepara para una transición que, de confirmarse los parámetros óptimos, permitiría complementar el despliegue de renovables existentes con una fuente de energía constante, consolidando un modelo de generación más resiliente y menos expuesto a las fluctuaciones de precios externos.