
Garachico proyecta restringir el tráfico privado y ampliar las zonas peatonales en su nuevo plan urbanístico
El nuevo Plan Especial de Protección de Garachico propone transformar el municipio mediante la peatonalización del casco histórico, la creación de siete nodos de aparcamiento disuasorio y la mejora de la movilidad para equilibrar la preservación patrimonial con las necesidades urbanas actuales.
El futuro urbanístico de Garachico se encuentra en una encrucijada decisiva. Tal y como recoge el borrador del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico, el municipio se prepara para una transformación estructural que busca equilibrar la preservación de su valioso patrimonio con las exigencias de movilidad contemporáneas. Este documento, actualmente en fase de evaluación ambiental estratégica, plantea un cambio de paradigma: la expulsión progresiva del vehículo privado del corazón de la villa mediante una red de siete nodos de estacionamiento disuasorio, que sumarán más de 21.300 metros cuadrados de superficie.
La estrategia de movilidad propuesta prioriza la creación de una vía de coexistencia que conecte con Icod de los Vinos a través del barrio de El Volcán. Esta arteria, diseñada con sentido único, pretende funcionar como una alternativa operativa ante los frecuentes cierres de la carretera TF-42 provocados por el oleaje. Para garantizar la viabilidad de este trazado, el plan contempla intervenciones en el barrio de Los Reyes, donde se prevé ampliar el espacio público para asegurar la convivencia entre el tráfico rodado y los peatones. Esta apuesta por la accesibilidad se complementa con la reserva de suelo para un futuro funicular que uniría el casco con San Juan del Reparo, aunque el proyecto carece, por el momento, de una definición técnica o cronológica precisa.
La eliminación de las plazas de aparcamiento en la avenida marítima es, quizás, la medida más disruptiva para los residentes y visitantes. En su lugar, el plan apuesta por una reordenación de los flujos que desplaza el estacionamiento hacia los perímetros, utilizando espacios como el antiguo campo de fútbol, las inmediaciones de San Roque, el entorno del Ayuntamiento —donde se proyecta un ascensor para salvar el desnivel hacia El Volcán— y la urbanización El Lamero. Asimismo, se habilitará una zona de intercambio modal en la calle Alcalde Perlaza, con capacidad para 34 vehículos, consolidando el modelo de proximidad que el documento identifica como la alternativa más eficiente para reducir la presión turística.
Más allá de la gestión del tráfico, el plan rector pone el foco en la recuperación de espacios públicos, con una superficie peatonal y de coexistencia que alcanzará los 60.313 metros cuadrados. La intervención en el muelle viejo y la mejora de los accesos al litoral buscan crear un corredor peatonal continuo desde San Roque hasta San Pedro de Daute. En este último núcleo, la propuesta urbanística incluye la reubicación de viviendas protegidas para resolver las deficiencias de accesibilidad actuales.
El documento, que aún deberá someterse a aprobación inicial para abrir el periodo de alegaciones, también contempla el desarrollo de suelo urbanizable en El Lamero y San Roque. En este último sector, se atiende una demanda histórica de la ciudadanía con la previsión de un equipamiento deportivo. Con este planeamiento, Garachico intenta resolver la tensión entre su condición de conjunto histórico protegido y la necesidad de modernizar sus infraestructuras, apostando por un modelo que, sin prohibir el acceso al vehículo, condiciona su presencia para favorecer la habitabilidad y el disfrute del espacio público.